Vacarisses

Piden 48 años para el cazador que mató a dos agentes rurales

17.07.2018 | 04:00
El acusado, con agentes de los Mossos d´Esquadra durante la reconstrucción de los hechos.

La Fiscalía de Lleida pide 48 años y 4 meses de prisión para el acusado de matar a tiros a dos agentes rurales el 21 de enero de 2017 en Aspa, en la comarca leridana del Segrià. El acusado, I. R., vecino de Vacarisses, confesó haber disparado contra los dos agentes que se acercaron a pedirle que descargara el arma en un coto de caza de Aspa, a donde había acudido con un grupo de cazadores, aunque en el momento de los hechos este se había dispersado y el acusado estaba solo en una zona de olivos.

El fiscal pide 23 años y 8 meses de prisión por el asesinato de cada uno de los agentes, un año por tenencia ilícita de armas y que el acusado indemnice con más de un millón de euros a las familias de las víctimas.

Para el propietario del arma con la que disparó el acusado, el Ministerio Público pide un año de cárcel como cooperador necesario.

Los hechos ocurrieron en la mañana del 21 de enero de 2017, cuando I. R. disparó con una escopeta a los agentes rurales Xavier Ribes y David Iglesias y fue él mismo quien llamó a los Mossos d'Esquadra para informar de lo sucedido. El acusado, que desde entonces está en prisión provisional a la espera del juicio, tenía la licencia de armas caducada y no disponía de la autorización necesaria para cazar en el coto.

La mañana de los hechos, a las 11.30, en un campo de olivos, I. R. se cruzó con los dos agentes rurales, que le pidieron la documentación del arma que portaba. El cazador aseguró, según explicó su letrada después de los hechos, que no sabe qué pasó, que disparó por un acto reflejo, mecánico.

Correr
El acusado tenía permiso para usar rifle, pero no para la escopeta semiautomática de cartuchos con la que descerrajó los tiros homicidas. Tenía un permiso tipo D, pero para la escopeta Benelli del calibre 12 que usaba necesitaba otra licencia. El arma, además, estaba a nombre de otra persona aunque había pertenecido a I. R.

Tras los disparos, el cazador sólo quería correr y correr. Sus compañeros, que, al parecer, no vieron la sucesión de hechos, le instaron a telefonear al 112 cuando se reunió con ellos y acertó a explicarles lo sucedido. "Él hizo la llamada, aunque no la pudo acabar porque estaba muy afectado por lo que acababa de hacer. Él es consciente de que ha matado a dos personas pero no sabe por qué lo hizo", explicó en su momento su abogada.

En la conversación que mantuvo con el 112 y los Mossos d'Esquadra, al que llamó 40 minutos después de perpetrar el doble crimen, el acusado explicó: "Que mira, que estaba cazando y han venido los dos, los dos guardias, los dos agentes rurales (...) y no me digas por qué, pero mira, me he puesto muy nervioso y...". Luego, cuando desde el 112 se le preguntó si había tenido algún accidente, si había heridos, dijo: "sí, bueno, están muertos, los dos". La llamada fue derivada entonces a los Mossos. "¿Cómo ha sido esto, un accidente?, le inquirieron. "No sé, me han venido, me he puesto nervioso y no sé porque he reaccionado así", afirmó él.

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