Rubí

22 años de cárcel por asesinato y robo

14.12.2016 | 04:20

El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya ha revocado parcialmente una sentencia de la Audiencia Provincial (tras un juicio con jurado) que condena a un individuo de origen rumano por un delito de asesinato y otro de robo con violencia contra un vecino de Rubí. El alto tribunal catalán, tras resolver el recurso presentado por la defensa, afirma en su resolución que no concurre la agravante de ensañamiento respecto al delito de asesinato (como reflejaba el primer fallo), por lo que le rebaja la pena inicial de 22 años de cárcel a 19. Por el delito de robo con violencia le mantiene la pena que figura en la primera sentencia: tres años y seis meses.

Por estos mismos hechos cumple condena en la cárcel desde 2008 un segundo individuo, también rumano, acusado de los mismos delitos que el primero (actuaron juntos), quien fue juzgado más tarde (en 2015) después de que lograse huir de la Justicia.

Los hechos se remontan al 5 de julio de 2006, cuando los dos acusados acudieron a un bar de ambiente gay de Barcelona, entablaron amistad con la víctima y ésta les ofreció una habitación para dormir en su domicilio de Rubí.

Una vez allí, lo asesinaron -causándole para ello un gran sufrimiento ya que murió por asfixia- y le robaron un reloj y un anillo. El cadáver de la víctima, un hombre de 54 años, fue hallado a los nueve días de producirse el violento asesinato

Los dos rumanos acudieron al bar gay con un plan preestablecido: conocer a algún hombre homosexual y convencerlo de que les llevase a su casa bajo cualquier pretexto para, una vez allí, robarle.

Tras averiguar durante la conversación con el fallecido en el bar que vivía solo, los acusados le comentaron que necesitaban un lugar para dormir y éste les propuso alquilarles una habitación de su piso de Rubí.

Una vez en la vivienda, sus asesinos lo ataron de manos y pies -con cable telefónico y ropa -y lo tumbaron en posición fetal en la cama de su dormitorio. Luego lo amordazaron con una tela de gran tamaño. El rubinense murió asfixiado después

La sentencia deja probado que los acusados actuaron "de forma sorpresiva y atándole de manera que lo dejaron sin posibilidad de pedir auxilio, deshacerse de sus ataduras o defenderse de forma eficaz". La víctima, dice el fallo judicial, murió de "asfixia mecánica producida por la obstrucción de las vías respiratorias, como consecuencia de la combinación de la mordaza introducida en su boca y la forzada postura en la que fue dejado atado".

La víctima, a la que amordazaron y ataron de manos y pies en posición fetal, murió por asfixia

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