La clave de la participación

25.05.2019 | 04:00

Uno de los factores que determinará la nueva configuración del pleno municipal será la participación. Terrassa llega mañana a las urnas después de protagonizar movilizaciones históricas en la ciudad, donde más del 82 % de los electores votaron en las autonómicas de 2017 y casi un 78% en las generales de abril. Pero las municipales son otra historia. Hace 4 años, en 2015, apenas la mitad de los electores fueron a votar (54'64%) y en las dos citas anteriores -2011 y 2007- la participación se situó por debajo del 50%. Conviene recordar que para conseguir el primer concejal, los partidos deben tener un 5% de los votos y que el "coste" es mayor cuanto más crece la participación. Si ésta baja, como ocurre en las municipales, las posibilidades de conseguir representación con menos votos aumentan y el riesgo de fragmentación del pleno se dispara. Por partidos, la alta participación favorece a los mayoritarios y castiga a los pequeños, que necesitan más votos para lograr representación. Por contra, cuando la abstención se dispara, los que mejor resisten son las formaciones que tienen voto fiel.