El Teatre Principal llena su platea de cuatrocientas localidades para seguir a Miki Núñez en Eurovisión.

"Da igual los puntos. Miki lo ha hecho de coña"

19.05.2019 | 10:40

El terrassense Miki Nuñez no ha ganado en Tel Aviv, pero sí, al menos simbólicamente, en las proyecciones públicas y gratuitas que el Ayuntamiento ha organizado en su ciudad para verle actuar, en pantalla grande y ambiente de fiesta, en el festival de Eurovisión, en las que ha hecho disfrutar y cuya actuación ha provocado la euforia de todos los presentes. Unas 140 personas, entre ellas todos los familiares del artista que no se habían desplazado a la capital de Israel, han asistido a la proyección celebrada en el claustro del Parc Audiovisual de Catalunya, con Mateo Vergara como animador. El número de inscritos era de doscientos –todas las plazas, agotadas desde hace semanas-, pero sesenta no se han personado a la hora de la salida de los tres autobuses que habían de llevarlos hasta el PAC.

El Teatre Principal, con Oriol Carreras como presentador, ha llenado su platea de cuatrocientas localidades (sin abrir el piso) de un público de todas las edades y, por supuesto, todo entusiasmado. De nada ha servido que el presentador solicitara encarecidamente al público (y parecía que había logrado pactar) que "cuando cante el Miki, lo escuchamos, porque esta es la gracia, y luego enloquecemos a tope". A las once y tres minutos de la noche, cuando el cantante terrassense ha aparecido en la pantalla, toda la platea se ha puesto en pie y ha sido un mar de banderas agitándose, y de personas bailando y coreando "La venda". Lo mismo ha sucedido en los tres breves instantes en que Miki ha vuelto a aparecer, en los "resúmenes" de las canciones.

Cuando las votaciones que daban los países han ido sucediéndose, y ninguno daba punto alguno a Miki, han comenzado a escucharse en el Principal gritos de "tongo, tonto". "Es Eurovisión, no estamos descubriendo nada", ha comentado Carreras. La sala ha estallado de alegría con los seis puntos otorgados por Bielorrusia, el que le ha dado Rusia y, especialmente, los 53 del televoto, que le han hecho ascender varios puestos en la clasificicación. Pero España, por encontrarse en el último lugar al finalizar los votos otorgados por los jurados nacionales, era la primera en recibir los de los telespectadores. Vanas han sido las esperanzas despertadas entonces de que que Miki podía remontar y conseguir un buen lugar. Los televotos a la mayor parte de las otras canciones han sido superiores, y Miki ha acabado, con esos sesenta puntos, en la posición número veintidós, la quinta empezando por la cola, para indignación de muchos de los presentes. "¿Cómo puede ser que todo el mundo bailara 'La venda' en Tel Aviv y no nos den ni un puñetero voto?", ha preguntado uno de los presentes, cuando Carreras se ha paseado entre las butacas recabando opiniones.

Pero el público del Teatre Principal también tenía, Miki aparte, sus canciones favoritas, y ha estallado de alegría cuando el televoto ha propulsado a muy arriba a de Noruega y, mucho más, cuando con 492 puntos se ha proclamado como ganador a Duncan Laurence, el representante de los Países Bajos, cuya canción "Arcade" era una de las claras favoritas. Muchos de los asistentes incluso se abrazaban. Y si cuando tras las votaciones de los países, Oriol Carreras ha dicho que "da igual que haya tenido siete puntos, viva el Miki, que lo ha hecho de coña", ha cerrado la sesión diciendo que "lo importante es que Miki tiene sesenta puntos y no ha quedado el último".