Una propuesta revestida de legalidad

04.04.2019 | 04:00

Lo de los duros a cuatro pesetas no suele concluir en nada bueno, y menos en los casos de extrañas propuestas laborales por la red. ¿Cómo se puede caer en la trampa? No parece creíble que alguien pique en estos timos, pero tampoco parece creíble en otros más tradicionales, de calle y picaresca convencional, y la gente pica. Muchas veces depende de la situación personal y económica del incauto, o de sus capacidades, y casi siempre del envoltorio con que los delincuentes revisten estas ofertas para convertirlas en suculentas y atractivas. No son tontos cuando proponen oportunidades de ganar 500 euros por semana dedicando a esa actividad unas pocas horas al día. Ni cuando maquillan los mensajes hablando de trabajos de "atención al cliente" consistentes en controlar pedidos y realizar transacciones (ahí está la cosa) de pagos para almacenar productos o gastos de aduana. Al salario fijo mensual se suman los porcentajes de comisiones por esas transferencias en un trabajo que incluía "alta en la Seguridad Social" en un marco absolutamente legal con condiciones dignas y de encomio. Otras propuestas indican que las primeras dos semanas "son de prueba" y el trabajador sólo deberá llevar a cabo "tareas sencillas" para luego recibir el contrato mediante un servicio de entrega de paquetes. Y esas "tareas sencillas", aunque "de gran responsabilidad", son la gestión de transferencias de clientes para pagar aduanas o almacenes, supuestamente. Es falso, todo. El trabajador potencial, si acepta la proposición, deviene un intermediario en el umbroso procedimiento de una modalidad específica del blanqueo de capitales y puede ser culpado de ese delito, al menos de perpetrarlo por imprudencia grave.