Carnestoltes 2019
La comparsa de la ampa de la Nova Electra, de inspiración ferroviaria.
Una Rua Infantil tan brillante como siempre y también reivindicativa

Una Rua Infantil tan brillante como siempre y también reivindicativa

05.03.2019 | 04:00

Los malos augurios provocados por los dos días de fiesta escolar que seguían no se cumplieron. El número de comparsas de la Rua Infantil bajó poco (de las treinta del pasado año a veintiuna) , y los montajes, tan brillantes y vistosos como siempre. El domingo, volvió a ser otra gran fiesta de color, disfraces, imaginación, bailes e ilusión de los niños, que contagiaba alegría, y un gran espectáculo familiar.

También la comparsa ganadora, de la Nova Electra, que pusieron un tren en el vehículo, tenía cierto aire steampunk, con esos disfraces de ferroviarios victorianos. Y contenido reivindicativo: "més inversions en rodalies", "després de cent anys de l'arribada del ferrocaril, demanem que Terrassa sigui zona 2". La reivindicación ecológica la compartieron diversos montajes: "La mar de contaminants" de El Vapor; el "Super 3 R" de L'Enxaneta, llamando al reciclaje con un camión de la basura; les Arenes, con sus paraguas rotos, los "Monstres del reciclatge" de Vedruna, con etiquetas en sus espaldas, y el mar sin residuos plásticos de la Escola Pia.

Y al final, "el señor Gusi"
El ampa Roc Alabern montó utensilios escolares (lápices y gomas Milán) gigantes, para proclamar que hay que "sacarle la punta a la educación" y "borrar las desigualdades".Los del Abat Marcet se vistieron de brujas lilas para invocar "la magia de la igualdad".

Siempre hay muchos animales en la Rua Infantil, y así El Cargol fueron de "Bestioletes aprenent a ser lliures"; Lanaspa-Giralt, de insectos diversos; Maria Auxiliadora fueron "La veu de la jungla" con gallinas, leones, cocodrilos, cebras, y en Serra de l'Obac fueron pájaros. Y Bisbat d'Ègara se atrevieron a disfrazarse de unos bichos menos agradables, los piojos. También hubo quién se inspiró en la literatura infantil (Ramon y Cajal con los 75 años de "El principito"; "Un món ple de lletres" de Santa Teresa de Jesús, los "Somnis literaris" de Ponent, el Pinocho de Sant Josep de Calassanç) o incluso un jardín con tiestos y gran regadera (La Roda).

"Para educar un niño se necesita una tribu, pero también una ciudad concienciada por la educación", señaló el pregón de la Escola Pia, en el acto final en la Plaça Nova. Tras el sorteo del pregonero del próximo año (le tocó a Lanaspa-Giralt) tuvo lugar la entrega de premios, que, un año más, y van muchos acabó con el "señor Gusi" dando el vale de 250 euros, esta vez a la Nova Electra.