Un grupo de amazonas, a su paso ante la plaza de Lluís Companys, en la edición del pasado año.

Unos 150 caballos participarán en la Festa dels Tres Tombs

16.02.2019 | 04:00

No hace tantos años de cuando el caballo era un miembro más de muchas familias. Si les fallaba, no entraba dinero en la casa. De ahí surgió la tradición de dar 'tres tombs' alrededor de la iglesia, para pedir por una buena cosecha, pero también para que el caballo no se les pusiera enfermo", explica Joaquim Riera, presidente de la entidad Amics de Sant Antoni Abat de Terrassa, que mañana vuelve a organizar al Festa dels Tres Tombs en nuestra ciudad. El día en que, por unas horas, en unas calles de Terrassa, no hay otra forma de circular que no sea a pie o en tracción animal. Una fiesta popular que recuerda que el caballo, su dominio, "hacía posible el movimiento de las mercancías y hacía posible el comercio. Sin caballos y 'traginers', nuestro país no habría podido sobrevivir. Ésta es una fiesta que muestra las costumbres y una parte importante de la vida cotidiana de nuestros antepasados, y por eso Amics de Sant Antoni Abat de Terrassa se esfuerza por mantenerla viva en nuestra ciudad. Y animamos a todos los terrassenses, grandes y pequeños, a disfrutarla".

La abanderada de este año es Laura Vázquez Luis, de 16 años, que abrirá el desfile llevando en la mano izquierda las riendas del caballo y en la derecha la bandera de la entidad, "y aquí se demuestra el control del animal. Además, nuestra bandera, de 1944, es una de las más grandes de Catalunya". Pero, pese a su juventud. Laura Vázquez tiene la experiencia necesaria para guiar con una sola mano a su caballo, Viento. Lleva montando desde los 7 años, "y me encanta. Le dedico todos los fines de semana, y las horas que puedo de los días laborables. Es algo que te engancha".

La seguirá con el banderín y montada en su yegua Chispa, Martina Calaf Comas, más joven aún (tiene 14 años), e igualmente apasionada de la monta. También le dedica el mayor tiempo posible, "tanto con ejercicios en el recinto de la hípica como haciendo excursiones por la naturaleza". Ambas son socias de la Hípica la Granja.

Mossos y el carro de la Damm
Abanderada y banderín van precedidas únicamente por la Banda de Majorettes, Tambors i Trompetes de Sants. Detrás, el carro con la imagen de Sant Antoni y, este año excepcionalmente, por cumplirse el trescientos aniversario del cuerpo, un pequeño grupo del Servei Històric de los Mossos d'Esquadra, a pie, con su uniforme originario.

El carruaje con el alcalde Alfredo Vega antecederá el paso de los jinetes y amazonas, otros carruajes, y un conjunto de carros tirados por dos, tres, cuatro y hasta cinco caballos. Cabe señalar que no mueven mercancía alguna, y que el peso que tiran "es ficticio". Algunos llevarán cubas de uva y cajas de las que se utilizaban en la industria textil de Terrassa y Sabadell, pero por supuesto vacías. También es una novedad de este año la presencia del histórico y centenario carro de la Damm, que evidentemente transportaba botas de cerveza, muy conocido y apreciado por los aficionados a este mundo de la reconstrucción de la tracción animal.

Es dificil saber de antemano el número de participantes. Muchos vienen de otras poblaciones (Rubí, Sant Cugat, Vilanova i la Geltrú, la Llagosta, Sant Vicenç de Castellet, Igualada, Martorell, Sant Joan de Vilatorrada) y una previsión metereológica adversa o un cielo nublado a primera hora de la mañana puede hacer que se lo piensen, "pero pensamos que, si el tiempo acompaña, serán unos 150 caballos, entre jinetes y carros y carruajes".

Hoy, misa en la catedral
La Festa dels Tres Tombs es un programa de dos días de actividades. Comienza hoy a las ocho de la tarde, con la misa que Fidel Catalán oficirá en la catedral del Sant Esperit, con presencia de la bandera, la junta y los socios de Amics de Sant Antoni Abat de Terrassa.

La jornada de mañana comienza a las nueve de la mañana con el tradicional desayuno de asociados y simpatizantes en Can Boada, junto al depósito de agua. Los participantes formarán a las once para emprender, 45 minutos después, en el Camí de Can Boada, un itinerario que comprende la avenida de Can Boada, la Ronda de Ponent, la avenida de Josep Tarradellas y la Rambla d'Ègara, a la que se dan dos vueltas. El tercer "tomb" se suprimió hace años porque alargaba excesivamente el recorrido. Ahora el desfile suele acabar sobre las dos de la tarde. El punto final de la jornada será la comida de hermandad de todos los participantes en un restaurante de nuestra ciudad.

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