Juicio al procés

El abogado de Rull cuestiona la imparcialidad del TS 

13.02.2019 | 04:00
Los procesados, en el centro de la sala de vistas donde ayer se vió la primera sesión del juicio al "procés".

El primer día del juicio al 1-O se saldó ayer con las cuestiones previas y con la petición a los magistrados de Jordi Pina, abogado de Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sánchez, Jordi Pina, de que "hagan de jueces y no de salvadores de la patria" pues ellos están para juzgar y no para defender la unidad de España.

La sesión sentó por primera vez ante el banquillo de los acusados a los 12 procesados en la causa del 1-O. Oriol Junqueras, Raül Romeva y Quim Forn en primera fila, seguidos de Jordi Sànchez, Jordi Turull y el egarense Josep Rull. En el tercer nivel de bancos Jordi Cuixart, Carme Forcadell, Dolors Bassa y finalmente, en la última fina dispuesta Carles Mundó, Santi Vila y Meritxell Borràs.

"Son magistrados no héroes nacionales", dijo Pina en su intervención para exponer las cuestiones previas en el primer día del juicio a los 12 líderes soberanistas en el Tribunal Supremo.

El letrado cargó contra la "falta de imparcialidad" del alto tribunal al mencionar determinados comportamientos de sus magistrados y de su presidente Carlos Lesmes. "Así lo perciben mis mandantes y yo lo pongo de manifiesto muy a mi pesar", ha añadido.

Al respecto, dijo que Lesmes envió una carta al entonces instructor del Juzgado 13 de Barcelona, en la que le decía que "había cambiado el rumbo de la historia de España y que su desempeño profesional merecía ser calificado de heroico".

Con ello, ha precisado, "se trata de intentar hacer parecer que los magistrados están para defender la unidad de España", por lo que les ha pedido que "hagan de jueces y no de salvadores de la patria, porque de esto no va este procedimiento".

Asimismo, denunció la "actuación no imparcial" del juez del Supremo Francisco Monterde, que formó parte de salas de apelaciones en la causa, por ser vicepresidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), que hizo "tuits en contra de los acusados".

Y, dirigiéndose al tribunal, cargó contra la "falta de imparcialidad de al menos cuatro de ustedes", por participar en la Sala que admitió a trámite la querella inicial de la Fiscalía. Para Pina aquello "no fue una admisión formal" ya que "se hacían referencias a posibles delitos", de manera que esos cuatro jueces "no deberían poder juzgar estos hechos por estar contaminados".

También vertió contra el instructor Pablo Llarena al manifestar que Rull, Turull, Forcadell, Romeva, Bassa tienen un récord porque "la misma persona que los puso en prisión los puso en libertad y sin pasar absolutamente nada mas que el mero hecho de estar en política decidió volver a acordar la prisión".

El alegato más político
El abogado de Oriol Junqueras y Raül Romeva, Andreu Van den Eynde, hizo ayer el alegato más político. Arrancó el "juicio excepcional" del "procés" con una defensa del independentismo y del derecho a la autodeterminación en una "causa que penaliza y atenta al derecho a protestar, pues "lo que hacen los catalanes es protestar".

Tras cinco minutos de aspectos técnicos, Van den Eynde dejó las cuestiones previas a un lado para defender el derecho a decidir del pueblo de Cataluña y del Parlament a debatir sobre la independencia, aspectos que el Estado ha "criminalizado" como también ha hecho con la protesta y la libertad de expresión.

"Lo que hacen los catalanes es protestar. Eso es lo que hacemos. Estamos políticamente excluidos de determinadas decisiones", dijo el abogado, que aseguró que "el 20 de septiembre era una protesta", en relación a los incidentes en la Consellería de Economía con una comisión judicial en su interior que dijo no poder salir ante la masa de manifestantes que se concentraba en el exterior.

Van den Eynde quiso dejar claro que "esta causa atenta al derecho a protestar" de los independentistas al tiempo que "criminaliza artículos de prensa, webs, poner el papel en una urna, expresiones, gritos, cánticos y conciertos".

Ayer, la sesión la cerró por la tarde el letrado Pablo Molins, abogado de Santi Vila, que reclamó que su defendido regrese a Barcelona para tener así derecho a una segunda instancia. Molins cree que no procede que sea juzgado directamente por el Tribunal Supremo ya que este dimitió como miembro del Govern antes de la votación de la DUI.

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