Tribunales

Una anciana pierde un pleito por una caída en una pescadería

01.02.2019 | 04:00

Tenía 81 años y antecedentes médicos como poliartrosis y una prótesis total de cadera. Se ayudaba de bastón. Lo portaba aquel día en una mano y en la otra, la bolsa de la compra. A la salida de una pescadería de Terrassa cayó al suelo. Y demandó al comercio: le reclamó 16.377 euros de indemnización. Ha perdido el pleito. En un principio sostuvo que había tropezado con un pivote, pero luego no supo asegurar esa circunstancia y allí, según la Justicia, no había pivote alguno.

Ocurrió el 16 de enero del 2013. La señora salía de la pescadería cuando dio en tierra. Cayó porque trastabilló por culpa de un pivote empleado para poner el candado o cierre de la persiana, según la demanda que la mujer presentó contra la dueña de la pescadería. La demandada discrepó: aseguró que en el suelo no había pivote alguno, pues el mecanismo de cierre del local consiste justo en lo contrario: en el pavimento hay un orificio en el que se metía el sistema de cierre unido a la persiana. Se levantaba la persiana, se levantaba el pivote.

El juzgado de primera instancia 2 de Terrassa desestimó la petición. No se podía atribuir al comercio la responsabilidad. No había prueba de riesgo especial en el escalón o en la cerradura de la persiana.

Recurso tumbado
La señora recurrió. La Audiencia Provincial tampoco le da la razón: no consta existencia de ningún pivote. Todo lo contrario: las fotografías muestran "un clamoroso orificio". Además, la demanda hablaba de un tropiezo en dicha pieza; la clienta dijo en el juicio que trastabilló en un escalón, pero no vio con qué. El tribunal cree acreditado que el sistema de cierre de la persiana es incompatible con que el pivote estuviera en el suelo. Y refiere un informe pericial y declaraciones de dos testigos. Las fotos "hablan por sí mismas" y en Urgencias la señora manifestó que la caída fue casual. La versión de la demanda quedó "desacreditada".

La entrada estaba en condiciones perfectas. Hay que considerar los "múltiples factores de riesgo" de la edad de la clienta. La anciana debe pagar las costas del recurso.