El cantante egarense Miki Núñez competirá en Tel Aviv (Israel) para ganar el Festival de Eurovisión.

El Ayuntamiento instalará una pantalla gigante para segui la actuación de Miki

26.01.2019 | 04:00

Según anunció a través de las redes sociales, concretamente Facebook y Twitter, el Ayuntamiento de Terrassa ha previsto instalar una pantalla gigante en el Recinte Firal, situado en el Passeig del Vint-i-dos de Juliol, el próximo 18 de mayo, para que los que los ciudadanos que lo deseen, puedan seguir en directo las evoluciones del cantante local, Miki Núñez, en su histórica participación en el Festival de la Canción de Eurovisión.

Esta edición, la número 64, se celebrará en Tel Aviv, localidad de Israel. La sede será el Pabellón 2 del Centro de Convenciones de esta ciudad y, entre los presentadores, destaca la presencia de la conocidísima modelo israelí Bar Rafaeli. El lema de esta edición será "Dare to dream", que significa Atrévete a soñar.

Los países participantes son petrtenecientes a la Unión Europea de Radiodifusión, aunque, en el año 2015, se invitó a participar a un representante de Australia. España inició su andadura en este certamen en el año 1961, en Cannes, con la cantante sevillana Conchita Bautista, y la canción "Estando contigo", que se clasificó en la novena plaza.

España ha ganado el festival en dos ocasiones: en 1968, con el famoso "La, la, la" de Massiel, en Londres, y en 1969, en Madrid, con la canción "Vivo cantando", interpretada por Salomé, que quedó empatada a 18 puntos, con otras tres canciones.

No es la primera vez
No será la primera vez que se instala una pantalla gigante en Terrassa. Por ejemplo, hubo pantalla gigante en el partido del malogrado intento de ascenso del Terrassa FC en Málaga, el 28 de junio de 1998. De peor recuerdo todavía es el de un partido de fútbol de la Copa Confederaciones entre las selecciones de España y Sudáfrica, en el Raval de Montserrat. Fue en junio de 2009.

Diez minutos antes de que se iniciara el encuentro, unos individuos provocaron un incendio que obligó a desalojar a las 500 personas que habían acudido al lugar para seguir las evoluciones de la selección española.