La jornada anual de la ilusión
Los porteadores de los "baiards" con la ofrendas, a punto de ponérselos sobre sus hombros.

Los Reyes piden "velar por la justicia social y los derechos"

08.01.2019 | 04:00

La visita de los Reyes Magos de Oriente volvió a ser el sábado por la tarde una gran comunión colectiva y ciudadana, con la especial fascinación de los niños. Los terrassenses salieron masivamente a la calle para presenciar el magnífico espectáculo de la cabalgata organizada por el Social, impregnarse de la magia y la fantasía de Melchor, Gaspar y Baltasar, y, por supuesto, recoger los caramelos que lanzan Sus Majestades y sus pajes. El nuevo recorrido se desarrolló tal y como estaba previsto. Únicamente el paso por la calle de Iscle Soler (como alternativa al Portal de Sant Roc, cerrado al tráfico) conllevó algunos minutos de espera entre unas carrozas y otras en la Rambla d'Ègara.

La Plaça Vella se estrenó con buena nota como marco de la ceremonia de recepción de los Reyes y punto final de la cabalgata. Presentada por Mariona Tomàs, comenzó a las 7.45 de la tarde, y quince minutos después subían al escenario el alcalde Alfredo Vega y los portavoces de los diversos grupos municipales. Al poco, se escuchó, procedente de la calle de la Font Vella, la sintonía del Patge Xiu-Xiu. Los Reyes Magos se acercaban. Una vez reunidos en el escenario, junto con el Patge Xiu-Xiu, los niños les lanzaron el grito de "benvinguts" , y hubo sorpresa: el encendido de grandes bengalas en las torres del escenario.

Este año, muchas cartas
Tras las palabras de bienvenida del alcalde Alfredo Vega, Melchor leyó el discurso real. Tras agradecer a los terrassenses la acogida, destacó las muchas cartas recibidas este año. "Nos han gustado, de manera especial, las que están llenas de buenos deseos, las que hablan de amor y amistad, las que invitan a ser felices y hablan de un mundo mejor y lleno de paz." A los mayores, los Reyes pidieron y "velar por la justicia social y los derechos de las personas".

Tras el acto, los Reyes se dirigieron a pie al Ayuntamiento, donde el alcalde les entregó simbólicamente la Llave de la Ciudad, y desde cuyo balcón, tras un pequeño castillo de fuegos, realizaron el último saludo .