El nuevo modelo del agua

Respondemos a las dudas que plantea la gestión pública del agua

10.12.2018 | 19:28
Las oficinas de la calle Societat serán las de Taigua. El lunes lucirán el rótulo de la empresa pública.

El lunes la gestión del abastecimiento del agua pasa a manos públicas en Terrassa, donde el 10 de diciembre entrará en servicio la empresa municipal Terrassa Cicle de l'Aigua EPEL, que operará con la marca Taigua. Finalizan así los 75 años de concesión a Mina, que desde 1941 ha gestionado la captación, el tratamiento y la distribución del agua en la ciudad. La concesión finalizó el 9 de diciembre de 2016 y desde entonces la compañía ha prestado el servicio en régimen de prórroga forzosa.

La municipalización marcará un antes y un después en las políticas del agua en Terrassa. El Ayuntamiento y la concesionaria han pactado un traspaso tranquilo gracias al cual a partir del lunes el usuario apenas notará el cambio. Estas son las respuestas a algunas de las preguntas que surgen con la llegada del nuevo gestor público.

¿Quién gestiona el servicio a partir de ahora?
El lunes toma el relevo en la gestión del agua Terrassa Cicle de l'Aigua, que operará con la marca comercial Taigua. En marzo de 2018 el pleno municipal aprobó definitivamente el cambio de modelo de gestión mediante la nueva empresa pública.

¿Dónde estarán las oficinas? ¿Y la atención al público?
El Ayuntamiento ha alquilado las oficinas propiedad de Mina en la calle Societat, donde Taigua instalará sus dependencias. La atención al público continuará en la misma dirección de siempre y a cargo del mismo personal, ya que la EPEL se ha subrogado la plantilla de trabajadores de Mina que estaba adscrita al servicio. El único cambio que notarán los clientes que acudan a partir del lunes a la calle Societat será en la rotulación. La fachada y las oficinas lucirán la imagen corporativa de la nueva operadora municipal Taigua.

Como usuario, ¿tengo que hacer algún trámite por el cambio de modelo?
Ninguno. La transición de Mina a Taigua se hará de forma que los clientes no deben hacer ninguna gestión relacionada con el cambio de operadora.

¿Quién cobrará? ¿Cómo se girarán los recibos?
Durante el traspaso del servicio se ha procedido a la migración de datos a la empresa pública, tanto del histórico de lecturas y facturaciones, como de los usuarios. Eso permitirá a Taigua girar los recibos a partir de ahora. El sistema de cobro será el mismo, de manera que los pagos domiciliados continuarán llegando a la cuenta asignada y los presenciales se seguirán haciendo en la calle Societat. A partir del lunes, en el membrete de los recibos en lugar de el nombre y el logo de Mina figurarán los de la pública Taigua.

¿Cambiará el precio ? ¿El agua será más cara?
El precio del agua no variará con la llegada de la gestión pública. De hecho, durante la concesión los precios ya los aprobaba el pleno. El pasado mes de julio, el Consistorio aprobó la ordenanza que regulará las tarifas de la nueva etapa y acordó la congelación de precios para 2019. El recibo del agua permanece inalterable desde 2015 y continuará así durante el primer año de la gestión pública. Después, la decisión estará en manos de la empresa municipal Taigua y también de la ciudadanía. El pasado martes Marc Armengol, teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, recordó que las tarifas del agua están en Terrassa "en la franja baja" de precios respecto a otros municipios similares y apuntó que en el futuro la ciudadanía podrá decidir, por ejemplo, qué destino se da a los beneficios empresariales de la anterior concesión privada y si estos se destinan a bajar las tarifas "o bien se decide no bajarlas para invertir en mejorar el servicio".

¿Mejorará el gusto del agua con la gestión pública?
A corto plazo no lo hará. Durante los últimos años, Mina ha realizado inversiones con cargo a las tarifas para mejorar el gusto, que sigue siendo desagradable para muchos consumidores. El nivel de salinidad del agua procedente del Llobregat es muy alto y corregirlo requiere de una importante inversión. Armengol anunció que esa decisión se abordará en el marco del plan director de inversiones de Taigua. "Será un debate interesante -dijo-. La ciudadanía podrá decidir si paga el agua un poco más cara para que sepa mejor".

¿Quién revisará los contadores?
Durante la primera etapa de la gestión pública, el Ayuntamiento ha firmado un paquete de contratos con Mina, que acompañará a Taigua en el relevo como proveedora de servicios. Uno de ellos es el de lectura de contadores. La continuará haciendo Mina, a partir del lunes al servicio del Ayuntamiento.

¿A quién llamar en caso de avería?
El teléfono de averías seguirá siendo el 93 736 28 20. Las reparaciones las hará Servaigua. La empresa del grupo Mina se ha encargado hasta ahora del mantenimiento, las averías y las conexiones de red y continuará haciéndolo. El contrato del Ayuntamiento con la concesionaria incluye estas tareas.

¿Qué pasará con la tarfia social?
Taigua mantendrá la política de bonificaciones a las familias sin recursos. La "lucha contra la pobreza energética y en favor de la justicia social" es uno de los principios de la nueva empresa pública.

¿Y con las ayudas de la Fundació Mina?
Mina "no ha tomado aún una decisión" sobre el futuro de las ayudas", informaban ayer desde la compañía. De momento, el fondo social del agua "continuará en las facturas anteriores al 9 de diciembre de 2018, hasta que se agoten los recursos previstos para este fin".

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