Salud

La luz azul de las pantallas altera el sueño

29.11.2018 | 04:00
La luz azul de las pantallas altera el sueño

El uso excesivo de las pantallas digitales a altas horas de la noche puede interferir el sueño y, al mismo tiempo, perjudicar la salud visual. El optometrista Marc Argilés, de la Associació Catalana d'Optometria y Teràpia Visual (ACOTV) describe este problema.

Las pantallas digitales se han ido introduciendo cada vez más en la vida diaria de las personas, independientemente de la edad. Ordenadores, móviles inteligentes, tablets, libros electrónicos..., son dispositivos que han supuesto un cambio importante en las demandas visuales de los usuarios e inciden en su sistema visual. Uno de los puntos clave y ampliamente debatidos es la incidencia de la luz azul de las pantallas. Este tipo de luz forma parte de una franja específica del espectro electromagnético donde nuestro sistema visual sincroniza el ritmo circadiano, nuestro reloj biológico, y nos indica cuándo es de día y cuando, de noche.

Muchos ritmos biológicos de nuestro cuerpo se regulan a partir de la luz y la oscuridad. ¿Y cómo sabe nuestro reloj interno si es de día o de noche? La retina del ojo tiene unas neuronas sensibles a la luz azul que conectan con el reloj biológico interno situado en el cerebro. Así, cuando el ojo percibe la franja de luz azul de la luz solar, el cerebro recibe órdenes para regular los ritmos de la vigilia y del sueño. Y cuando no capta esta luz el cuerpo humano se comienza a activar para iniciar la fase de sueño. Ahora bien, el uso de pantallas digitales hace que la luz artificial recibida en horas nocturnas active el ritmo circadiano del mismo modo que lo hace la luz solar, lo que puede crear un desfase que altere nuestra salud en general. Esto sucede cuando estas pantallas son de tipos LED, puesto que emiten intensamente en esta franja de la luz azul.

La mayoría de investigaciones apuntan que sólo a altas horas de la noche se produce una alteración importante del ritmo de vigilia y del sueño. Todo ello puede afectar a la atención, al humor y, incluso, crear enfermedades a largo plazo porque se alteran muchas funciones endocrinas del cuerpo, unos riesgos a tener en cuenta.

De día, ayuda a concentrarse
Es interesante saber que, en cambio, durante el día la luz azul emitida por dispositivos LED activa funciones de la atención, la concentración e, incluso, de la memoria en el trabajo. Hay estudios que indican que durante la jornada laboral, en cambio, la iluminación LED aumenta el rendimiento.

Si la persona tiene que estar trabajando ante una pantalla LED hasta la madrugada, se puede equilibrar el ritmo circadiano descansando la mirada durante cierto tiempo en una habitación a oscuras o con luz cálida incandescente o halógena.

Actualmente, se comercializan filtros selectivos para la emisión de la luz azul de las pantallas LED de ordenador y que no implican ninguna alteración visible al aspecto de las lentes de cualquier gafa. Sin embargo, utilizar lentes que filtren la luz azul todo el día no es recomendable, puesto que durante la jornada laboral y en horas de sol ayuda a la concentración. Los filtros de absorción de luz azul en vidrios oftálmicos pueden ser una buena herramienta en ciertos usuarios, como algunos trabajadores que usan pantallas en horario por la noche. Pero tampoco es aconsejable utilizarlos todo el día ya que durante el día, en horas de sol, la luz azul ayuda a la concentración.

Es importante respetar la distancia y el brillo de las pantallas si deseamos minimizar los efectos de la luz azul sobre nuestra visión. Así, a una distancia muy cercana y con un contraste del 100% esta luz azul también será máxima. Por este motivo, los optometristas aconsejan mirar las pantallas con una separación correcta de los ojos y reducir el contraste para evitar que nos perjudique la luz azul.

Otro detalle a tener en cuenta es el contenido que consultamos en estos dispositivos. Es relevante saber que si leemos un texto el efecto de la luz azul es mayor que si observamos unas fotografías.

También dependerá de la pantalla que se utilice habitualmente: no todos los dispositivos digitales emiten a un pico de emisión de luz azul similar.

Una buena corrección con gafas y mantener consejos de higiene visual también ayudan. No se puede generalizar sobre el efecto de la luz azul porque hay muchas variables y cada usuario es diferente. 

El autor es optometrista y socios de la ACOTV

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