El problema de la acumulación de las basuras

Se recogerán muebles y trastos un día a la semana en cada barrio

07.11.2018 | 04:00
Operarios de la empresa municipal Eco-Equip cargan con un sillón en una calle de Terrassa.

Esto hay que arreglarlo como sea. En el mismo curso político en el que la limpieza en las calles ha sido motivo de agria polémica, y ha llevado incluso a la reprobación del gobierno municipal por parte de la oposición, el Ayuntamiento ha diseñado un plan piloto, una prueba de choque para reducir la presencia de muebles y trastos. La prueba se pondrá en marcha hoy en Segle XX. Los camiones de Eco-Equip sólo pasarán los miércoles a retirar trastos.

El Consistorio ya avanzó en julio que en otoño implementaría un plan piloto similar a un programa que se ha implantado en Barcelona y consistente en dividir la recogida por distritos: sólo se podrán sacar enseres (muebles y demás) a la calle un día a la semana. Tal día los camiones pasarán por tal distrito y quien abandone trastos cualquier otro día que no le pertoque se enfrentará al rigor sancionador. Y Eco-Equip no recogerá esos residuos. Así, como indicó Marc Armengol, teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, será más fácil identificar a los culpables de la acumulación de ese tipo de basuras y las reglas del juego serán más claras para todo el mundo.

El plan ya está en funcionamiento. Lo estará hoy. El barrio de Segle XX ha sido el escogido para este programa llamado a mejorar los resultados del sistema de recogida de muebles. Seguramente bastará con poco para mejorarlo, habida cuenta del incivismo de muchos que convierten los puntos de recogida de basuras en lugares de abandono indiscriminado. Y teniendo en cuenta también la falta de medios de que dispone el servicio de limpieza municipal para afrontar este problema galopante.

Método que no funciona
Con el plan piloto, los camiones de recogida específica de trastos circularán un día fijo por el sector indicado; en este caso, por calles de Segle XX. Será cada miércoles (incluidos los festivos), de seis de la tarde a nueve de la noche. Quienes quieran desprenderse de esos desechos no tendrán que llamar al Ayuntamiento, como hasta ahora, para establecer día y hora para sacar los enseres a la calle. Ese método no funciona, como ha quedado comprobado con creces. Quienes se desembaracen de muebles y objetos semejantes sólo tendrán que esperar a a hacerlo el miércoles, de seis a nueve. Hoy, el miércoles que viene, o el otro, cuando sea. Pero sólo los miércoles.

¿Hasta cuándo? La prueba municipal en Segle XX, aperitivo probable de la extensión del sistema al resto de la ciudad, se llevará a cabo hasta la próxima primavera, en principio. El Ayuntamiento informó ayer de que en la primavera del 2019, los responsables del servicio evaluarán su impacto y decidirán si se ejecuta en el resto de barrios de Terrassa, con el objetivo de mejorar el espacio público y la limpieza de una ciudad que en muchos puntos es estampa de degrada-ción.

Los ciudadanos que saquen a la calle los residuos deben dejarlos al lado de contenedores, desmontados y colocados de manera ordenada para que no dificulten el paso de peatones.

En paralelo a la activación del plan, el gobierno municipal ha impulsado una campaña informativa, "Els mobles, al dia!", para difundir entre los vecinos afectados el nuevo programa. Además de cartas a vecinos, el Consistorio ha enviado a informadores a la zona y ha distribuido planos y adhesivos sobre el plan. Y ha hecho difusión en la calle y en redes sociales.

Apoyo vecinal
El área de Territorio y Sostenibilidad ha elegido el barrio de Segle XX para el primer paso del sistema de recogida de voluminosos por el apoyo de la asociación de vecinos, que colabora de manera activa en la prueba piloto, "y por las características del barrio", bien delimitado por el Parc de Vallparadís y por vías principales de tráfico.

Los residentes en el resto de barrios deberán seguir gestionando la retirada de muebles (y colchones) con el sistema convencional, llamando al teléfono 900 720 135. Ese sistema no funciona, pero es el que hay hasta que se constate la idoneidad del nuevo. El Ayuntamiento reconoce las carencias y admite el problema creado "por el vertido incontrolado de muebles".

Los datos corroboran el fracaso del sistema: sólo un 10 por ciento de los ciudadanos que sacan trastos convienen antes con la administración el día y la hora para bajar los residuos a la vía pública. "Por eso se ha optado por cambiarlo, con la voluntad de ofrecer un servicio más eficiente", dice el Consistorio.

Lo que muchos usuarios no saben es que ni el sistema tradicional ni el de la prueba piloto incluyen la retirada de electrodomésticos, aparatos de aire acondicionado, escombros, puertas, marcos de puertas o persianas. Esos desechos los deben llevar los interesados a las "deixalleries" municipales.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook