Reportaje

Cómo ahorrar energía en casa

20.10.2018 | 04:00
Cambiando solo ciertos hábitos es posible conseguir un considerable ahorro de energía en el hogar.

El Día Mundial del Ahorro Energético se celebra mañana y con motivo de ello Endesa lanza una serie de consejos para reducir el consumo en el hogar. La compañía explica que la clave para disminuirlo no radica en un solo elemento, sino en una combinación de hábitos y precauciones complementarias, de muy sencilla aplicación, que ayudan a cuidar el medio ambiente y, al mismo tiempo, reducen el importe de la factura. Además, los electrodomésticos con alta eficiencia energética también contribuirán en gran medida a ahorrar ya que el 55% de la electricidad que se consume es por su uso. Por ello, hay que fijarse no solo en el precio del producto, sino también en la etiqueta de eficiencia energética, siendo la A la clase más eficiente y la G la menos. Endesa se hace eco de algunas de las recomendaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía en la cocina y el baño, además de en otros aspectos como la iluminación, el aislamiento de la vivienda o la calefacción. Estos son algunos de los consejos.

Microondas. Utiliza mucha menos energía que el horno convencional (entre un 60% y un 70% menos), siempre que sea de clase A.

Horno. Hay que evitar abrirlo mientras está encendido, ya que la temperatura baja de 25 a 30 grados y se le fuerza a usar más energía. Otra buena idea es apagarlo 5 minutos antes de terminar de cocinar y aprovechar el calor residual.

Cocina de gas o vitrocerámicas. Hay que aprovechar al máximo el calor procurando que los recipientes sean un poco más grandes que las zonas de cocción y así no desperdiciar calor. También se recomienda usar ollas de presión súper rápidas, ya que consumen menos energía. Otro consejo es tapar las ollas y sartenes durante la cocción para que la comida se haga antes.

En la lavadora. El 90% del consumo de la lavadora es para calentar el agua, por lo que se recomienda programar ciclos cortos y usar agua fría o tibia, ahorrando así entre un 80% y un 92% de energía. Otro consejo: usarla cuando esté llena y optar por modelos de bajo consumo.

Lavavajillas. Lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que si se utiliza el lavavajillas. Son recomendables los biotérmicos, que cuentan con dos tomas independientes de agua y permiten reducir un 25% del tiempo de lavado y la energía.

Frigorífico. Es el electrodoméstico de la cocina que más energía consume (el 19% de la factura de la electricidad proviene de su uso). Hay que descongelarlo periódicamente para evitar capas de hielo que dificultan su funcionamiento, y mantener la temperatura del termostato en 5 grados para la refrigeración y -18 para la congelación.

Calderas. Es el segundo gran consumidor de energía del hogar, con un 26% del consumo total. La opción más eficiente son las bombas de calor eléctricas.

Agua, mejor fría. Es preferible usar el agua fría siempre que sea posible y racionalizar su consumo. También es muy importante no dejar los grifos abiertos de manera innecesaria (en el afeitado o con el cepillado de los dientes).

Duchas. Ducharse en vez de bañarse permite ahorrar una gran cantidad de agua y energía (una ducha consume cuatro veces menos agua y energía que un baño).

Goteos y fugas de los grifos. El simple goteo de un grifo significa una pérdida de cien litros de agua al mes. Los sistemas de doble pulsador o de descarga parcial para la cisterna son también una buena opción para ahorrar agua.

Aislamiento. Realizar un buen aislamiento en puertas y ventanas. Tanto en invierno como en verano se estima que entre el 15% y el 25% de la energía se pierde por las puertas y ventanas que no cierran bien. Evitarlo puede ser muy sencillo con burletes o con silicona o masilla.

Bombillas led. Este tipo de iluminación reduce muchísimo el consumo de energía y es más duradero que la convencional.

Calefacción. La temperatura ideal para disfrutar del confort oscila entre los 19 y los 21 grados de día y entre 15 y 17 de noche. Cada grado de más en la calefacción supone un incremento del 7% en el consumo.

Standby. Hay que desconectar la tele, el equipo de música o el ordenador porque, si no, sigue siendo un consumo fantasma. Si el standby fuera un electrodoméstico, sería el cuarto que más consume en casa, igualando a la lavadora.

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