Recta final de la plaza y del equipamiento de La Maurina

17.07.2018 | 04:00
El alcalde Alfredo Vega, en primer plano, durante la visita a las obras del Pla de Barris de La Maurina.

Los trabajos de construcción del nuevo equipamiento cívico de La Maurina, la urbanización de la plaza y la adecuación de las calles del entorno encaran su tramo final con la vista puesta en el mes de octubre, fecha en la que está previsto que las obras hayan finalizado y se proceda a la plantación de la jardinería. Así lo confirmaron ayer desde Bigas Grup SL., adjudicataria del proyecto, durante la visita de obras en la que participó el alcalde de Terrassa, Alfredo Vega, acompañado del concejal de Obra Pública, Jordi Rueda, el concejal del distrito 4, Amadeu Aguado, así como representantes de las entidades del barrio.

El proyecto más emblemático del Pla de Barris de La Maurina, que arrancó en 2008, será una realidad diez años después. El alcalde recordó que la edificación del equipamiento y la reforma de la plaza han tenido una "vida difícil", después de que la Generalitat interrumpiera sus aportaciones al Pla de Barris, comprometiendo su financiación. A finales del pasado mandato el gobierno municipal decidió "sacarlo adelante en solitario", recordó Vega, y tres años después se aborda de nuevo con financiación compartida en el grueso de la inversión, que se sitúa en los 2.055.879,72 euros.

El proyecto contempla la edificación de un equipamiento de tres plantas que ya está prácticamente finalizado. Tendrá acceso por la plaza de La Maurina (en planta baja) y también por la calle de Franc Comtat, desde donde se entrará directo al segundo piso. El equipo redactor explicó ayer que la construcción ejerce la doble función de equipamiento cívico y muro de contención, ya que los tres pisos del mismo salvan los 9 metros de desnivel que describe el terreno. De hecho, parte del techado de la planta baja es una rambla de acceso a la primera planta y funciona como parte de la plaza.

Los operarios ultiman ahora los detalles del nuevo equipamiento y se centran en los trabajos de urbanización del entorno. En el exterior del edificio se ha construido un gran talud de piedra a la altura de Franc Comtat y ya está terminada la caja de un ascensor que permitirá acceder al nivel más alto de la plaza.

Las obras se centran en la nueva plaza de La Maurina, un espacio de "unos 2 mil metros" que tendrá carácter de centralidad y en el que se instalarán juegos infantiles. Las obras han obligado a eliminar los árboles que se situaban en el suelo donde se ha edificado el equipamiento. El equipo redactor explicó ayer que está prevista la plantación de nuevos ejemplares "en un número superior al preexistente".

"Esta es una actuación emblemática", comentó ayer el alcalde. Alfredo Vega explicó que el proyecto "no es sólo la construcción de un equipamiento largamente reivindicado y necesario para el barrio". Los mil metros construidos del nuevo edificio permitirán "descentralizar servicios y dinamizar la vida cultural y asociativa, así como actuar sobre todo lo que la rodea".

Se espera que la renovación de la Plaza de La Maurina reactive también este tramo del barrio. La presencia de usuarios, de entidades y de grupos de cultura popular contribuirá a dinamizar la zona, que contará con un bar restaurante en la planta baja del equipamiento.

Franc Comtat y Felip II
Durante los próximos tres meses se procederá a la reurbanización de las calles de Franc Comtat y de Felip II, donde se ampliarán ligeramente las aceras y se transformarán los cruces en pequeñas plazas arboladas y provistas de mobiliario urbano.

A la vuelta de vacaciones, además, el Pla de Barris de La Maurina afrontará las últimas actuaciones en el entorno de la plaza. En septiembre empezarán las obras de mejora de los pasajes de La Maurina para mejorar su conectividad. Está previsto intervenir en los pasajes del Mig y de Les Menines, así como en la calle del Escultor Clarà y en la plaza de Valentí Alagorda. Durante 4 meses se procederá a la repavimentación de los viales y se habilitarán dos nuevos accesos a los pasajes mediante escaleras que salvarán los desniveles actualmente existentes, una de hormigón a la altura de Felipe II y otra de acero en el pasaje de Orà.

También en septiembre está previsto llevar a cabo la repavimentación de la calle de Velázquez, concretamente el tramo entre las Dom Bosco y Ronda de Ponent. La intervención tiene un presupuesto de 263 mil euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.

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