Festa Major 2018

Los episodios históricos marcan un Jove que reunió ocho mil personas

03.07.2018 | 09:22
Los episodios históricos marcan un Jove que reunió ocho mil personas

El Jove ha vuelto a revalidar su condición de espacio "imán"para la ciudadanía más joven de Terrassa, con los tres días que las entidades agrupadas en el Consell de Joves (unas once este año) han montado sus carpas en la zona del Torrent de la Font d'en Sagrera de Vallparadís.

Aparte de la oferta musical, este año los organizadores han querido ir más allá invitando a las entidades a escoger una época histórica en la que enmarcar su participación. De este modo, las carpas ya no se caracterizaron tanto por su actividad como esplai, asociación deportiva, artística o cultural, sino por su decoración y los disfraces de sus voluntarios. La prehistoria, la época griega o los años 80 fueron algunos de los leit motifs escogidos; en la carpa bautizada como Olympia, además de ver a sus camareros ataviados como en la época de referencia, se podían consumir brebajes como "menstruación de Venus" o "fluidos de Afrodita." Los artistas del Corralito, que participaban por primera vez, se decantaron por la corriente artística del surrealismo en vez de por una época histórica, subrayando su condición de colectivo artístico.

Homenaje a Matraka
En la carpa del Corralito también hubo un homenaje al Matraka, "personaje referente y símbolo de la ciudad surrealista", según subraya David Corral. El Matraka le puso nombre a un "gin tonic" especial.

Asimismo, llamó la atención la carpa con motivos de Grease o las portadas de discos, de Loquillo y Alaska, que colgaban en la carpa del Esplai La Fàbrica.

Todos el esmero puesto en la decoración tenía un objetivo: ser merecedores del premio que ganará la carpa que sea valorada como la mejor, y que no deberá pagar derechos de participación (unos quinientos euros) en el Jove del año que viene.

Para El Corralito, este primer año de participación ha sido "muy fructífero; nos ha ido muy bien para que se conociera quienes somos."

Esta primera participación se ha desarrollado en el marco de una convocatoria que ha logrado atraer a unas ocho mil personas, la mitad de las cuales acudieron a la zona durante la noche del viernes.

El reclamo de Bad Gyal fue definitivo a la hora de atraer a un público especialmente joven, en muchos casos adolescentes, para los que iba dirigido un mensaje que se repetía en todas las carpas: "no vendemos alcohol a menores." Otros mensajes de gran relevancia los obtuvieron en la carpa de información de agresiones sexistas. El alcohol, con todo, no centró en su totalidad las asistencias de Creu Roja, que en la noche de más trabajo realizaron unas quince asistencias.

Más allá de la oferta más lúdica, el Jove propuso también una completa oferta musical, que además de la reina del dancehall contó con actuaciones relevantes como las de Ketito (y su balada flamenca de casette de gasolinera), Opatov (una de las sopresas de la oferta) y Buhos (otra de las actuaciones especialmente concurridas), en la última noche.

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