La Colla Vella dels Xiquets de Valls reivindica la libertad de los presos en Estremera

17.06.2018 | 23:12

Onmium y ANC han convertido este sábado en un clamor casteller por los ocho meses de prisión de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, también de apoyo al resto de políticos catalanes presos y en el extranjero. La colla Vella dels Xiquets de Valls se desplazó a Madrid para acercar el abrazo del "mon casteller" a los reclusos y también a las reclusas; en Alcalá Meco el pilar fue de "quatre" y lo levantaron ellas. Un castell de mujeres para Carme Forcadell y Dolors Bassa.

Cumplían así el compromiso asumido en Santa Úrsula con Carles Mundó y Jordi Turull, días antes de su entrada en prisión. "Nos pidieron que no aflojáramos y no lo haremos hasta conseguir la república", explicaba ayer la vicepresidenta de la colla, Lurdes Quintero.

"La Vella" estuvo este sábado en Soto del Real y en Estremera, donde coincidieron con una nube de periodistas, entre ellos Diari de Terrassa y la delegación de medios egarenses que acudió a entrevistar a Josep Rull. En la esplanada que rodea al recinto carcelario, con el perfil del edificio de telón de fondo, los miembros de la colla levantaron su "pilar de cinc" al compas de la gralla, abrazada en todo momento "la pinya" a las fotos del terrassense Josep Rull, de Jordi Turull, Joaquim Forn, Oriol Junqueras y Raül Romeva. Desmontada la construcción, entonaron "Els segadors.

En un momento de la actuación, la nuve roja de "la Vella", el autocar y el remolino de cámaras alertaron a una de las patrullas de la Guardia Civil que vigilan el entorno del recinto penitenciario en Estremera. Los agentes identificaron al responsable del grupo, invitaron a orillar los coches en la carretera y poco mas. Aclarada la situación, la unidad no perdió detalle de la exhibición castellera. No habían visto "¡nada igual!"

Durante la mañana, los letrados de "La Vella" se entrevistaron con los políticos en el interior de la prisión y a mediodía, la visita culminó con el ritual de todo catalán desplazado a Estremera: comida en el patio de "El Quijote", el restaurante que regenta el egarense Antoni Picasso a apenas 5 minutos en coche del centro penitenciario.

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