El Ayuntamiento retira 578 huevos de cotorras para frenar su expansión

25.05.2018 | 19:38
El Ayuntamiento retira 578 huevos de cotorras para frenar su expansión

La cotorra argentina es verde y muy ruidosa. Lleva años entre nosotros. En Terrassa las hay a cientos, pues la nuestra es una de las ciudades de Catalunya con más cotorras argentinas. El Ayuntamiento combate la proliferación de esta "especie exótica invasora" y ha retirado últimamente 578 huevos para controlar la expansión de esta suerte de papagayos pequeños.

El último censo, realizado en el 2016, estimaba en 378 la cifra de ejemplares de cotorra existentes en Terrassa. Seguramente ahora serán unos cuantos más, habida cuenta de que cada primavera estos pájaros ponen dos veces, a razón de una cifra de huevos que fluctúa entre los cinco y los ocho.

Este mes de mayo, el Ayuntamiento ha retirado huevos y polluelos de los nidos, pues esa se considera "la medida más efectiva para evitar su proliferación".

Es necesario un seguimiento para supervisar la expansión de esta especie que expulsa a las autóctonas, daña la vegetación y perjudica en muchas ocasiones el mobiliario urbano. El programa municipal de control se inició en el 2015. En esta primavera, los operarios municipales han intervenido en 137 nidos, retirando 578 huevos y 283 crías.

Por seguridad
Sólo cuatro de los 137 nidos fueron eliminados, por razones de seguridad: tres estaban en el Parc de Sant Jordi y uno, en la calle de la Aurora. Han sido erradicados porque representaban un riesgo pàra las personas debido a sus dimensiones. Los nidos de cotorras pueden llegar a pesar cincuenta kilos.

Anidan en las palmeras, pero también en los cedros, en árboles de follaje denso, y en farolas y estructuras de edificios de gran altura. Eligen esos enclaves para entorpecer la acción de sus depredadores: las aves rapaces.

La cotorra se adapta al entorno urbano con suma facilidad y esa capacidad de adaptación hace desaconsejable la eliminación de los nidos, según la administración municipal. Erradicarlos todos dispersaría el problema; lo trasladaría de sitio y el control de la especie se volvería mucho más difícil. Estas aves, como la gran mayoría de las de similares características, exóticas y silvestres, sobreviven muy bien a los nuevos hábitats cuando se escapan o son liberadas en el medio natural.

En Terrassa se ha detectado su presencia en muchos lugares. Sobre todo, en palmeras de la avenida de Béjar, el Parc de Sant Jordi y Can Palet II y en el recinto de la Escola Pia. El estudio del 2016 indicaba la existencia de colonias de menores dimensiones en la Plaça Catalunya y en los barrios de Can Parellada y Sant Llorenç.

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