Así ha sido el Rocío de Terrassa

23.05.2018 | 04:21
Así ha sido el Rocío de Terrassa
La llegada de las hermandades a la misa de romeros.

Estoy aquí por devoción a la Virgen del Rocío. Me la inculcó mi padre, que ya no está, y yo ahora la inculco a mi hijo,", nos comenta María Isabel Vela señalando el bebé de seis meses que tiene a su lado, ante la carpa del Grupo Rociero Amigos de Mataró, del que forma parte. Es una de las entidades que estuvieron en la Romería del Rocío desde el jueves hasta ayer, cuando la marcha de la Virgen, "aunque nosotros no hacemos camino". El Grupo Rociero Amigos de Mataró lo forman unas veinte personas, de todas las edades, desde niños pequeños hasta ancianos. "Somos amigos, pero nos tratamos como si fuéramos una familia". Estos días han dormido en las carpas y se han hecho ellos la comida.

¿Y no se les hacen largos, cinco días de romería, aislados en el campo? "No, en absoluto. Nos gustaría que fueran más días. La verdad es que nos pasan muy rápidos. Somos amigos de otros grupos y hermandades (en Mataró está la Divina Pastora), nos visitamos, convivimos y nos gusta el ambiente rociero que se vive estos días." Participan cada año. Ya lo hacían cuando la Romería del Rocío en Catalunya se celebraba en Montcada i Reixac, una ubicación "que nos gustaba más, porque era un terreno más llano y además con una arboleda que nos daba una buena sombra".

Carpas y tiendas de campaña
Amigos de Mataró es uno del centenar de grupos, hermandades y asociaciones rocieras que este año se han instalado en las carpas y tiendas de campaña de los dos espacios habilitados al efecto, y sus integrantes están entre las más de veinticinco mil personas, entre romeros y visitantes, que, según los cálculos de la entidad organizadora, la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Catalunya (Fecac), se han congregado estos días en el recinto de Can Petit. La Fecac manifestó ayer su satisfacción por el éxito alcanzado por esta tercera edición en Terrassa del Rocío de Catalunya, en la que los momentos de lluvia fueron muy escasos y no alteraron el programa.

"El Rocío y el camino son una imagen de lo que es la vida humana, también un camino en el que todos somos itinerantes, nómadas, rocieros, hasta el encuentro definitivo con Dios. Toda nuestra vida es un peregrinar", afirmó el obispo de Terrassa, Josep Àngel Saiz Meneses, en la homilía de la multitudinaria misa rociera del domingo, cantada por el coro de la Hermandad Nuestra Señora del Rocío Los Varales de Santa Coloma de Gramenet. La ceremonia, desarrollada bajo un sol intenso, estuvo precedida por la llegada de las hermandades con sus simpecados y estandartes, que inclinaron ante la imagen de la Virgen antes de que el hermano mayor y el mayordomo de cada una de ellas se ubicaran en la capilla. A la derecha, las autoridades, entre ellas el alcalde Alfredo Vega.

"Nuestra patria definitiva"
Con "mucha intensidad y la máxima atención" exhortó el obispo a vivir en este Domingo de Pentecostés la misa de romeros, en cuya homilía subrayaba la condición de "peregrinos" de los seres humanos. Recordarla nos ayuda a no estar tan apegados a las cosas mundanas y tener presente que "nuestra patria definitiva no está aquí, sino en el más allá, donde el Señor nos espera. Jesús no nos promete que no nos vamos a encontrar dificultades en esta vida, sino que nos da la fuerza para seguir adelante".

El obispo también subrayó que no podemos vivir de las nostalgias del pasado ni de los sueños sobre el futuro. "Hemos de vivir el momento presente, cada persona cumpliendo la misión que Dios le encomienda en la película de la vida, de la que todos somos protagonistas, porque ante Dios y la Virgen María todos somos importantes", nuestra misión "de cristianos en la vida y en el mundo, para construir un mundo mejor". Y citó al Papa para que María "nos ayude a llenar de alegría y esperanza este mundo que tanto lo necesita".

El sábado por la tarde había tenido lugar la recepción y presentación de las hermandades, recibidas por Juan Carlos Montserrat, el rector de la iglesia de Sant Martí de Cerdanyola del Vallès, de donde la imagen de Nuestra Señora del Rocío llegó el jueves por la noche, y el presidente de la Fecac, Daniel Salinero. El sábado por la noche se produjo la mayor afluencia de visitantes, con las calles del recinto de concentración, donde se alineaban las casetas de las hermandades y asociaciones, repletas, y un ambiente rociero al nivel máximo.

Otro acto destacado, fue el tradicional Rosario de la Aurora. Se desarrolló con todas las luces del recinto apagadas. Los únicos puntos de luz eran las antorchas y las velas de los romeros que, encabezados por sus simpecados, desfilaron desde sus casetas hasta el altar. El rezo de las diversas estaciones del Rosario de la Aurora comenzó a las doce de la noche del domingo, a cargo del obispo auxiliar de Terrassa, monseñor Salvador Cristau Coll.

Ayer, a primera hora de la mañana, tuvo lugar la Procesión de la Virgen. El recorrido abarcó todo el recinto, con visitas a todas y cada una de las las hermandades y entidades, acompañado con los cantos del coro de la Hermandad Nuestra Señora del Rocío Divina Pastora de Mataró, y aquellos con que los fieles recibían la llegada de la imagen al paso por su carpa o su caseta. Al término de la procesión, sobre las once de la mañana, la imagen de Nuestra Señora del Rocío volvió a ser trasladada a Cerdanyola. El Rocío de Catalunya 2018 había finalizado.

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