Festival de Jazz
Opinión

Un festival de singularidades

27.03.2018 | 04:20

Este año se ha convertido en el año de las singularidades; apenas se han recogido similitudes entre las propuestas musicales desarrolladas en la Nova Jazz Cava y prácticamente se ha palpado casi siempre una necesidad de ser peculiares. El género de referencia de este festival parece tener más que nunca la necesidad de explorar nuevos territorios, sin perder por el camino una esencia basada en el swing, en la improvisación y en la gran capacidad del jazz para aliarse con otros estilos.

De este modo, hemos podido disfrutar de las muy personales propuestas de artistas como Émile Parisien & Vincent Peirani, Donny McCaslin, Terence Blanchard o Uri Caine, que han contrastado con las más convencionales puestas en escena de Nnenna Freelon (una cantante de gran calidad) o del "bluesman" Billy Branch (uno de los conciertos más concurridos, y sin embargo, de los de menor empaque.)

Esta vez ningún concierto ha colgado el cartel de entradas agotadas, pero sí han habido varios momentos de aquellos imborrables, instantes mágicos que rara vez suceden pero que en este festival han proliferado en más de una ocasión, lo cual ya es remarcable. Entre esos momentos destacaría tres: la primera pieza del concierto de Donny McCaslin ("Lyrical"), pura conmoción; la extraordinaria relectura del "Rhapsody In Blue", de la mano del Uri Caine Ensemble; y el concierto de entrega de "Jazzterrasman", uno de los mejores celebrados hasta la fecha.

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