Tribunales

Absuelven a un hombre que rompió una máquina recreativa

12.10.2017 | 04:21

Rompió la pantalla de una máquina recreativa. Él aseguró que fue sin querer, que se le escapó un golpe. Y ha terminado absuelto porque la infracción penal prescribió debido a la paralización de la causa durante diez meses.

El incidente pasó el 20 de mayo del 2012, a las cinco de la tarde, en un establecimiento de la Rambla d'Ègara. Los Mossos d'Esquadra, alertados del hecho, desplazaron a una dotación. Los agentes identificaron al sospechoso, que se vio inmerso en un procedimiento penal y acabó sentado en el banquillo.

El juzgado de lo penal número 1 afirmó que el autor tenía la intención de causar los desperfectos que causó y lo castigó, por un delito de daños, a una multa de 450 euros. El acusado apeló a la Audiencia Provincial. Aseguró que no había tenido la intención de romper la máquina y que el coste de la reparación rondó los 300 euros, que él mismo abonó a la empresa propietaria de la máquina; por ello, los hechos no eran constitutivos de delito, sino de falta, pues a la sazón el Código penal establecía en 400 euros la línea de separación entre una infracción penal y otra.

Fue falta y no delito
El tribunal de apelación deduce que sí hubo intención de dañar, "ya que la rotura del vidrio de la pantalla táctil no casa con una reacción involuntaria ni con un acto reflejo", pero concluye que, en efecto, lo perpetrado fue una falta y no un delito, por lo que la primera sentencia incurrió en un error en la valoración de la prueba.

Y si lo acontecido se subsumió en una falta, el plazo de prescripción era de seis meses, tiempo sobrepasado de sobras en este caso. La causa estuvo parada desde el 12 de febrero del 2013 hasta el 12 de diciembre del 2014, y esa demora lleva a la Audiencia Provincial a declarar la prescripción y absolver al acusado "por extinción de la responsabilidad penal".

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