Reportaje

Cuidando al enfermo de cáncer

10.05.2017 | 04:21
La trabajadora familiar Loli Martínez ayuda a María García a peinarse.

El Servicio de Atención a Domicilio de Oncolliga, reconocido con el premio "Territoris Solidaris" de BBVA, atendió el año pasado a 194 pacientes oncológicos de toda la comarca.

Loli ayuda una vez a la semana a María a ducharse y vestirse, así como en los cuidados de su colostomía. María García es una terrassense de 86 años que vive en La Grípia y que hace unos años fue diagnosticada con un cáncer de colon. Loli Martínez es una de las trabajadoras familiares del Servicio de Atención a Domicilio (SAD) de Oncolliga, uno de los primeros servicios que puso en marcha la entidad, cuando se fundó en el año 2004. Ambas se conocen desde hace mucho tiempo, ya que Loli acude a casa de María desde hace unos cuantos años, cuando su hija pidió ayuda a Oncolliga para poder atender a su madre. "Estoy muy contenta, Loli me trata muy bien y ya es como de la familia. Es que son muchos años€", asegura García.

"Mi trabajo depende mucho del enfermo. Hay muchos tipos de cáncer pero es básicamente atender a la persona, ducharla, curarle las heridas€ También hay personas que están solas y a las que nadie les puede hacer la comida. Yo puedo hacer estas cosas", comenta Martínez.

El SAD, premiado por el BBVA, es uno de los servicios de referencia de Oncolliga, que trabaja ofreciendo atención psicosocial a personas con cáncer y a sus familiares, a lo largo de todo el proceso de la enfermedad, con el objetivo de mejorar su bienestar y su calidad de vida.

Mejorar la calidad de vida
El SAD es un servicio especializado en pacientes oncológicos y ofrece una respuesta rápida y ágil para tener cuidado del enfermo en el domicilio. Permite mejorar la calidad de vida del enfermo de cáncer y de su familia en momentos especialmente difíciles, reducir la carga y evitar la claudicación de los cuidadores principales, evitar o retardar los internamientos en centros residenciales u hospitalarios y dar apoyo a las familias que tienen a su cargo un enfermo oncológico con dependencia.

"Los enfermos necesitan unas atenciones muy especializadas y una higiene personal muy cuidada. El objetivo principal del SAD es el de atender las carencias de autonomía de los enfermos de cáncer que están en su domicilio", explica Gemma del Águila, trabajadora social de Oncolliga.

Los trabajadores familiares realizan este servicio bajo la supervisión y coordinación de los trabajadores sociales de la entidad. Sus funciones son las de atención al enfermo (higiene personal, higiene en el vestir, estimulación y movilización, preparación de comidas y orientación de hábitos alimenticios, escuchar, facilitar y estimular la comunicación...) atención sanitaria bajo control médico, atención familiar (enseñar técnicas de movilización e higiene personal, apoyo anímico€) y atención al entorno (mantener los espacios del enfermo en condiciones de higiene adecuadas).

"Los casos nos llegan por distintas vías: derivados de hospitales, CAP (Centres d'Atenció Primària), PADES (Programa d'Atenció Domiciliària i Equips de Suport), servicios sociales y privados, pero también de gente que se dirige directamente a Oncolliga", explica del Águila. Los usuarios de este servicio son personas de todas las franjas de edad que a causa de una enfermedad oncológica están en situación de falta de autonomía. Del Águila explica que se establecen unos criterios de prioridad para la asignación del servicio basándose en el grado de dependencia del enfermo, la renta económica disponible en la unidad familiar, la existencia de apoyo familiar y la situación de los cuidadores.

El SAD se ofrece de lunes a viernes, de 9 a 15 horas. En el Vallès Occidental hay tres trabajadoras familiares. Cada una de ellas realiza cuatro servicios diarios de una duración de hora y media y los usuarios son visitados una o dos veces a la semana aunque "hemos tenido pacientes que incluso cada día porque a la mejor ya era su última semana, los familiares ya no podían y querían tenerlo en casa", explica la trabajadora familiar Loli Martínez. El año pasado, se atendió a 194 personas de toda la comarca, 72 de ellas en Terrassa.

"Tenemos un equipo cualificado, especializado y en formación continua. Además, es un equipo reducido, por lo que hay poca movilidad de personal y cambios internos", destaca del Águila.

La trabajadora social señala también que realizan "un seguimiento muy cuidado de cada caso ya que se trata de un servicio especializado tan sólo en enfermos oncológicos", que los servicios cuentan con una estrecha colaboración con los servicios médicos de referencia al enfermo (PADES, hospitales, CAP..) "dando un plus de calidad y coordinación" y que el servicio de atención a la persona se complementa con otros servicios como el préstamo de material clínico y ortopédico, el voluntariado a domicilio (para realizar tareas de compañía, acompañamiento a visitas médicas€) y el apoyo psicológico al paciente y la familia.

Atención inmediata
Además. "garantizamos una atención inmediata en la recepción de la demanda y un inicio de los servicios en un plazo de 48 horas", asegura del Águila.

"El SAD es como el programa estrella de Oncolliga. Se da mucho apoyo a la familia. En muchas ocasiones llegamos en momentos muy frágiles y vulnerables o en momentos en los que la familia está muy agotada o desconcertada. Yo diría que es una ayuda y un servicio muy importante", comenta Conxa Puig, responsable del área social de Oncolliga. "Recuerdo haber atendido a familias que me decían que ya no podían más y que querían ingresar al enfermo pero cuando les ofrecíamos el servicio de atención a domicilio conseguíamos que el paciente estuviera muy bien atendido, que la familia se sintiera apoyada y, lo más importante, que el enfermo pudiera morir en casa, como quería", señala Puig.

A finales del mes de febrero, el SAD recibió el premio "Territoris Solidaris" que otorga la entidad financiera BBVA y que tiene como finalidad contribuir a la realización de proyectos sociales realizados por entidades no lucrativas. El galardón consiste en una ayuda de 10.000 euros, que contribuirán a seguir adelante con el proyecto.

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