Salud

El resfriado, un mal frecuente del invierno

10.01.2017 | 04:20
El resfriado puede contagiarse entre personas debido a que está causado por virus.

El resfriado o catarro común es la enfermedad leve más extendida del mundo. Se estima que una persona sana puede padecer entre dos y tres resfriados de media al año. Muchos se producen durante esta época, el invierno, que es cuando el frío y la humedad favorecen la supervivencia de los virus.

Como recuerda la doctora Aurora Garre, asesora médica del laboratorio farmacéutico Cinfa, el resfriado es "una infección aguda del tracto respiratorio, generalmente de origen viral, que no produce fiebre alta y que cursa con inflamación de nariz, laringe, tráquea y bronquios". Con frecuencia se inicia con dolor de garganta y llega acompañado de malestar general, dolor de cabeza, tos, congestión nasal, secreciones y fiebre leve. Estos síntomas se desarrollan de manera progresiva y suelen durar una semana, aunque la tos puede persistir por más tiempo.

Factores de riesgo
Si bien se trata de una patología que afecta a personas de todas las edades, existen factores de riesgo que pueden llevar a contraer un resfriado con más facilidad. Por ejemplo, el estrés psicológico, las alteraciones del sueño y el descanso, la malnutrición, el tabaquismo, las inmunodeficiencias congénitas, la presencia de enfermedades crónicas subyacentes, vivir o trabajar en un lugar hacinado, y en el caso de los niños, la exposición a los virus, ya sea en las escuelas infantiles o en las guarderías.

"Como hacemos referencia a una enfermedad viral, es decir, causada por un virus, las probabilidades de coger un catarro aumentan si estamos en contacto con una persona resfriada. Cuando ésta tose, estornuda o bien exhala, puede transmitir los virus, que además están presentes en objetos contaminados con secreciones, como pañuelos, toallas, vasos o bien cubiertos compartidos", añade la experta.

La higiene, básica
Existen más de doscientos tipos de virus distintos que pueden causar esta patología, por lo que no existe un tratamiento efectivo que la cure. Así que la única forma eficaz de evitar los contagios es prevenir, en la medida de lo posible, la transmisión de los virus entre personas. "Para ello -explica la doctora Garre- se deben tomar una serie de medidas de higiene básicas, como cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda; lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca para no empujar los microbios dentro del organismo. También se deben ventilar bastante a menudo las estancias para evitar las concentraciones de virus".

Temperatura corporal
Asimismo, resulta muy importante no confundir el resfriado común con la gripe, pues, aunque su sintomatología inicial es similar, ésta última puede presentar complicaciones, además de requerir un tratamiento farmacológico distinto. "Los principales síntomas que pueden ayudarnos a identificar la gripe son la aparición brusca de fiebre alta, de entre 38 y 40 grados; el dolor muscular, sobre todo, en piernas y espalda; el dolor de cabeza, el cansancio, la debilidad y el malestar general", indica.

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