DIARI DE TERRASSA

Un gran día del Centre Excursionista

09.11.2016 | 04:20
La comida de la 85ª Diada de Germanor del CET, en la masía les Vendranes.

Las aciagas previsiones metereológicas no se cumplieron, el domingo, y la jornada en la que el Centre Excursionista de Terrassa (CET) juntó su 32ª Caminada Popular con su 85ª Diada de Germanor se desarrolló tal y como estaba prevista, con gran éxito de asistencia, mucho ambiente, y buen tiempo. 153 personas realizaron la Caminada, y 188 estuvieron en la Diada, una asistencia "muy por encima de lo que esperábamos, porque los pronósticos del tiempo eran muy malos. El miércoles, prácticamente no se había apuntado nadie", señala la presidenta del CET, Eva Cervelló.

La lluvia solo hizo un tímido acto de presencia a las 6.45 de la mañana, sobre los primeros pasos de los participantes más tempraneros. La Caminada Popular tenía este año tres rutas de diferente extensión (corta, media y larga), todas las cuales comenzaron en el kilómetro 12, 3 de la carretera de Terrassa a Rellinars para recorrer parajes de la Serra de l'Obac. Hubo controles en la masía les Vendranes, el PK 6.35, la Casa Nova de l'Obac, La Calsina y fuente del Clot, y la fuente del Trull.

De todas las edades
La ruta media, de 19,9 kilómetros (la corta fue de 8,1 , y la larga de 24, 1). registró el mayor número de participantes (algunos criticaron la escasa diferencia entre la media y la larga). La convocatoria tuvo caminantes de todas las generaciones, con una media de 40 años, y todos la finalizaron, sin que se produjera ningún incidente. "La gente está más acostumbrada a ir por Sant Llorenç y la zona cercana a la Mola, y este itinerario por la Serra de l'Obac gustó porque es un recorrido bonito, y les hizo descubrir lugares que quizá no conocían."

Y a partir de las doce del mediodía, en la masía les Vendranes, entre Rellinars y Vacarisses, se desarrolló la 85ª Diada de Germanor del CET. "Normalmente la organizamos en alguna de las masías del macizo. Cada año se intenta buscar alguna en la que no se haya realizado anteriormente." La de les Vendranes es propiedad de Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugat, "a la que agradecemos que pusiera todos sus espacios a nuestra disposición. Estuvimos muy bien, y el lugar nos gustó muchísimo".

La Diada incluyó, antes de la comida, diferentes recorridos a pie, una salida en bicicleta, un recorrido naturalista, actividades de fotografía, escalada y montaña, una gimcana. y los cuentos para niños que explicó y escenificó Cesc Serrat. Después del arroz, tuvo lugar un baile, con la música en directo del grupo Omenala, y la participación y animación de miembros del colectivo Treure Ball.

No es la primera vez que el CET hace coincidir la Caminada con la Diada. En esta ocasión ha sido "por un lío de fechas, de manera que el 6 de noviembre era la única disponible". Pero la entidad considera que la experiencia ha sido positiva. "Nos ha gustado la idea, porque la gente que solo participaría en la Caminada, también se quedó a la comida. Pienso que es una buena alternativa, y personalmente votaría por dar continuidad a este formato", señala Cervelló.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook