Tots Sants

Halloween sigue afianzándose y exhibe su lado más terrorífico

29.10.2016 | 04:22
Una escena del Pasaje de Terror en el Parc Vallès que se puede vivir en propia piel.

La tradición de consumir castañas y "panellets" por la festividad de Todos los Santos es la más popular en Catalunya pero no la única. Quizás porque el mundo es ya global y también las ciudades con gentes de muchos orígenes y culturas diversas. La fiesta del Halloween, propia de los países anglosajones, se hizo un hueco hace tiempo y sigue consolidándose.

En estas fechas aparecen, pues, escaparates con esa estética particular de festejar Todos los Santos. Halloween se identifica con los muertos pero a través del miedo, el pánico y el terror. Léase máscaras, calaveras y vampiros en medio de telarañas, calabazas y velas. Se apuntan establecimientos como bares, restaurantes, discotecas, tiendas y también servicios como peluquerías.

En Terrassa, una de las ofertas de ocio para disfrutar del Halloween está en el Parc Vallès donde pone en marcha el Pasaje del Terror, el cual promete emociones fuertes y no apto para quiénes puedan sufrir un infarto. Por este "hotel" transitan zoombies, vampiros, fantasmas de toda índoles. El Pasaje del Terror funcionará desde hoy sábado hasta la madrugada del lunes y es gratuito presentando un tiquet de consumición de cinco euros.

El Bar Comanou, en la calle Pare Llaurador, también ha organizado para el lunes por la noche la fiesta de "Muertos y Vivos". Para quienes gustan de celebrar esta fiesta anglosajona hay comercios que venden máscaras, ropa (especialmente capas), maquillaje y productos afines. Desde Gusi y La Bolsera explicaron que el disfraz tiene buena salida y que gusta sobre todo a la gente joven. Ambos comercios comentaron, de todos modos, que es una fiesta muy corta, un día, por lo que las ventas son también limitadas. La Bolsera agregó que habían notado incluso menos demanda pero que la razón era económica no porque haya decaído la afición por el Halloween. Y es que desde La Bolsera consideran que, perfectamente, se pueden comer castañas y "panellets" bajo una decoración de ciencia-ficción terrorífica de teleraña negra. Gustos, pues, hay muchísimos. Gusi explica que este año ha puesto a la venta disfraces de "castanyera" que han tenido éxito puesto que han agotado las existencias. Dice estar satisfecho de ofrecer un disfraz de una celebración arraigada aquí y que además haya sido adquirido a un proveedor catalán.

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