DIARI DE TERRASSA
Reportaje

¡Todos a bailar!

20.10.2016 | 04:21
Las personas pudieron bailar y corear canciones de diversos estilos y épocas.

La sala de fiestas Fred Astaire estrenó el sábado por la tarde la discoteca y karaoke para personas con discapacidad intelectual. La iniciativa lúdica y social, que se desarrollará cada segundo sábado de mes de 4 a 8 de la tarde, tuvo éxito a tenor del aforo registrado. Acudieron más de cien personas, entre usuarios de entidades, monitores, voluntarios y familiares.

El público que asistió fue mayoritariamente joven y disfrutó bailando música de la década de los 80 y 90, muy variada. Sonaron las voces y músicas de Georgie Dann y King Africa pero muchas más. Erika, Jordi y Noelia, de entre 28 y 30 años, valoraron la nueva oferta de ocio en la ciudad impulsada por la sala de fiestas y la asociación Estel con sede en Terrassa.

Contó Erika que la música le relaja y le satisface. "Hoy es un día muy feliz porque puedo gozar de mi pasión y compartirla con más gente". Erika explicó que le gusta la música romántica y citó entre sus cantantes favoritos a Malú y Els Catarres. Sobre estos últimos se había aficionado a través de una monitora que según dijo siente una gran devoción por ese grupo.

Jordi se definió marchoso y ecléctico. "Me gustan todos los estilos, desde la romántica hasta el flamenco pasando por lo más moderno". Preguntado sobre la voz que más le atrae no tuvo dudas. "Mi predilecta es Chenoa, sobre todo después de escucharla en un concierto y compartir con ella la foto en el calendario benéfico anual de la asociación Estel".

Para Noelia, la música es también muy significativa. "Forma parte de mí en muchos momentos del día. De hecho yo suelo cantar en la ducha", desveló. Noelia no tuvo dudas en citar los tres cantantes por los cuales siente mucho apego y que son Manuel Carrasco, David Bustamante y Antonio Orozco.

Erika, Jordi y Noelia que abandonaron la pista de baile para ser entrevistados por este diario volvieron a ella en seguida y se hicieron un hueco entre los usuarios que a media tarde eran muchos. Jordi estuvo acompañado por su madre, Rosa Maria, quien sólo tenía palabras de agradecimiento para la iniciativa. "Estos niños son todo amor. Es una oferta fantástica porque la música es curativa". No lo dijo en vano. Rosa Maria explicó que su hijo Jordi, ahora con 28 años cumplidos, con síndrome de Dubowitz (único caso en el Estado español), empezó a hablar a la edad de 7 con la musicoterapia. "La música y el movimiento corporal forman parte de su trayecto vital y también del mío como madre".

Las caras de alegría y satisfacción de los usuarios por la nueva oferta de ocio, por ahora única en la ciudad, complació a los impulsores. Antoni Marañon, propietario de la sala de fiestas, manifestó que "estamos muy contentos porque el primer día ha tenido muy buena respuesta y seguro que será así toda la temporada hasta julio. Tiene una vertiente lúdica y social. Nos gusta implicarnos en proyectos diferentes".

Autenticidad
Josué de la Torre, presidente de la asociación Estel para personas con riesgo de exclusión social, compartió las palabras de Marañon y aplaudió la predisposición. "La mayoría de veces organizas este tipo de actividad en un local convencional y no es lo mismo. Aquello es artificial en cambio aquí, en la discoteca real, es auténtico".

La sala de fiestas Fred Astaire y la asociación Estel se mostraron optimistas en el presente inmediato. Sus palabras vienen avaladas por la experiencia. La discoteca local ya venía ensayando este tipo de actividad con usuarios de Estel y funcionaba bien por lo que ahora ha decidido abrirla a todo el colectivo de personas con discapacidad intelectual. También indicaron que en Sant Cugat funciona una oferta de este tipo el último domingo de mes por la tarde.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook