¿Fue la década de 1980 la "edad de oro" del cómic en Terrassa?

30.09.2016 | 04:20
Participantes en la mesa redonda "Terrassa i el còmic", celebrada en el Centre Cultural.
Participantes en la mesa redonda "Terrassa i el còmic", celebrada en el Centre Cultural.

"Terrassa ha dado al mundo del cómic dibujantes, guionistas, traductores, editores, libreros, coleccionistas y, sobre todo, muchos aficionados", comienza el periodista Jordi Manzanares su historia del medio en la ciudad; once páginas de documentadísimo recorrido, incluidas en el catálogo de la exposición "Herois de paper", que estará hasta el día 23 en el Centre Cultural.

De ellos se habló, el miércoles, en la mesa redonda "Terrassa i el còmic", complementaria a la exposición, que con Manzanares como moderador, reunió a Alejandro M.Viturtia (editor), Joan Mundet y Dani Zarzuelo (dibujantes, el primero de Castellar pero vinculado a la ciudad ) y Alfons Moliné (articulista y traductor, antes dibujante y editor que fue del primer fanzine terrassense de y cómic, Tony Tonic), y unos cuarenta aficionados.

Roca i Roca y Prat, pioneros
El primer terrassense relacionado con "las publicaciones ilustradas con dibujos" fue Josep Roca i Roca, que en la década de 1870 fundó, en Barcelona, las publicaciones La Campana de Gràcia y L'Esquella de la Torratxa, que dirigió durante más de treinta años. Y en 1925, Pere Prat ya empleaba los bocadillos para los diálogos de sus historietas.

A partir de aquí, casi siempre ha habido en Terrassa gente, e iniciativas, relacionadas con el cómic y el humor gráfico, pero se han ido sucediendo de forma aislada y dispersa, coincidieron los ponentes. No han habido elementos que los aglutinaran y dieran una continuidad.

Los participantes explicaron sus experiencias con el cómic en Terrassa. Zarzuelo, el único ponente no profesional del cómic, la suya con al autoedición Moliné recordó la edición de Tony Tonic (publicó cuatro números, el primero en diciembre de 1981). Y afloró la nostalgia por el ambiente que existió en la ciudad a mediados de la década de 1980, que generaría la creación del Club del Còmic (que la "mili" de sus integrantes desbarató) y varias ediciones de la no menos añorada Quinzena del Còmic de Terrassa.

Precisamente en estos momentos, con la exposición "Herois de paper", y la incorporación del cómic a la Fira del Dibuix, parece estar formándose un grupo de gente con ganas de hacer actividades de manera continuada. Viturtia señaló que los políticos no son conscientes de la promoción de la ciudad que pueden conllevar.

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