La escalera de la Bóbila Almirall, la segunda más bella del mundo

01.09.2016 | 04:21
Un reconocimiento más para la escalera de la Bóbila Almirall.
Un reconocimiento más para la escalera de la Bóbila Almirall.

Los egarenses ya sabíamos de su singular belleza pero, desde este verano, la escalera de la Bóvila Almirall pasa a ser un icono de referencia entre las más bellas del mundo. Así lo reconoce la guía El Viajero de El País, que le otorga el segundo lugar en el ranking de las escalinatas más espectaculares del planeta.

La escalera que enrosca la chimenea industrial es la segunda más bella del mundo después del infinito entramado de escalones del pozo Chand Baori, en Achaneria, India. 3.500 peldaños de perfecta simetría que permiten acceder a esta construcción de hace más de mil años y que visitan numerosos turistas.

En la guía El Viajero, Toni Arch relata como las chimeneas industriales de Terrassa se elevan "como gigantes recuerdos del pasado" industrial y textil de la ciudad. "A principios del siglo XX aparecieron un buen número de fábricas de ladrillos para atender al crecimiento de la construcción. Entre ellas, la Bóbila Almirall, que se alzó en 1956 de la mano de Marià Masanas Ribas".

La singularidad de la escalera de 217 escalones y 63 metros de altura es su recorrido circular, que rodea la estructura tubular de la chimenea y que le valió entrar el libro Guiness de los Récords como la escalera de caracol más alta del mundo.

La guía de El País reconoce el valor arquitectónico e histórico de la construcción modernista en una selección de 30 escaleras de todo el mundo. Entre ellas, algunas joyas como la triple escalera de la Biblioteca Laurenciana de Florencia, que ocupa la tercera plaza entre las más bellas.

La construcción la inició Miguel Angel y cuenta con peldaños ovalados en el centro a modo de caparazón de tortuga. La escalera comunica el claustro del edificio con la galería de la biblioteca, también obra de Miguel Ángel.

La muestra incluye elementos rodeados de historias peculiares como la escalera de la Casa de la Reina en Londres. La mandó construir Jaime I para regalársela a su mujer, Ana de Dinamarca, como gesto de disculpa por haberla insultado después de que ella matara de manera accidental uno de sus perros de caza. Ocupa en cuarto puesto como escalera más bella del mundo y dibuja un recorrido circular coronado de barandas de hierro forjado plagadas de tulipanes. La reina no pudo verla acabada ya que falleció antes de que estuviera completa.

Le siguen en el listado la escalera de la Casa de la Öpera de la ciudad china de Harbin, obra del arquitecto Ma Yansong en 2004 y que logró el premio internacional de arquitectura Wan 2016. También los 240 escalones de piedra que permiten subir a la ermita situada en lo alto del islote vizcaíno de Gaztelugatxe. entre Bermeo y Bakio. Se la conoce como el Via Crucis de Bermeo.

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