Bidons Egara participa en una investigación de prótesis ocular

30.07.2016 | 04:21
Las nuevas moléculas pueden actuar sobre células aún activas en los enfermos.
Las nuevas moléculas pueden actuar sobre células aún activas en los enfermos.

Una investigación participada por la Cátedra Bidons Egara ha desarrollado moléculas que pueden ser aplicadas como prótesis para ayudar a restaurar la visión en casos de degeneración de retina.

La mencionada cátedra de la empresa vallesana y el Grupo de Neuroingeniería Biomédica de la Universidad Miguel Hernández, ambos coordinados por Eduardo Fernández, han llevado a cabo los estudios preliminares en modelos animales.

El estudio contribuye a los avances científicos en el ámbito de las enfermedades degenerativas de la visión. El equipo de investigación ha sido liderado por Pau Gorostiza, doctor del Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC), y por Amadeu Llebaria, del Instituto de Química Avanzada de Catalunya, integrado en el CSIC. Por su parte, el profesor Juan Lerma ha dirigido un grupo de Transmisión Sináptica del Instituto de Neurociencias que ha colaborado en el proyecto con la caracterización de las moléculas.

El Institut Català d'Investigació Química, el Institut de la Recerca Biomèdica de Barcelona y la Universidad de Alcalá de Henares han cooperado asimismo en el proyecto. Las múltiples aportaciones dan una idea de lo complejo de estas investigaciones, pero el paso es relevante en este estudio, publicado en la revista Nature Communications. Las moléculas desarrolladas en este programa forman parte de una nueva clase de fármacos regulados por luz. Se llaman fotoconmutadores covalentes.

Según Pau Gorostiza, hasta la fecha el tipo más común de moléculas fotoactivables eran los ligandos fotocrómicos que actúan sobre los receptores de luz naturales. Pero esas moléculas sólo suelen ser eficientes en concentraciones muy elevadas, difíciles de conseguir cuando las moléculas se diluyen en el tejido. Sin embargo, las nuevas prótesis, dice Lerma, se unen a receptores neuronales específicos implicados en la transmisión de la información visual; al recibir la luz, cambian de forma y esos receptores se activan. El proceso favorece el envío de información al cerebro.

Células que reciben la luz
Las células fotorreceptoras del ojo son las que, en condiciones normales, reaccionan a la luz; y activan a otras células de la retina, que se encargan de mandar al cerebro la información. Esas células fotorreceptoras desaparecen en muchas enfermedades degenerativas, lo que provoca la pérdida de visión irreversible. En la retina, no obstante, quedan otros tipos celulares en funcionamiento y las nuevas moléculas pueden actuar sobre ellos. Los experimentos de la Cátedra Bidons Egara han demostrado que las prótesis descubiertas pueden restablecer las respuestas a la luz en un modelo animal de retinosis pigmentaria.

Los resultados podrían ayudar a afectados por esa enfermedad, pero también a pacientes con degeneración macular y otras patologías. Falta mucho trabajo por hacer, advierten los investigadores.

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