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Fargo: Crímenes reales que resultaron ser inventados

28.07.2016 | 04:20
Fargo: Crímenes reales que resultaron ser inventados
Fargo: Crímenes reales que resultaron ser inventados

A la segunda va la vencida. En 2003 hubo un primer intento de llevar a la televisión la película "Fargo" de los hermanos Coen -ganadora de dos Oscar- pero sólo se rodó y emitió un episodio. La serie actual empezó su andadura en 2014 y ya lleva dos temporadas y 32 premios.

Al igual que en el film, al principio de cada capítulo se advierte a los espectadores que lo que verán se basa en hechos reales pero no es del todo cierto. Es decir, los guionistas parten de algún suceso auténtico ocurrido en algún lugar del mundo pero lo transforman tanto que al final ni las tramas ni los personajes ni los escenarios guardan la menor relación con lo que pasó de verdad. Tampoco tienen mucho que ver con el film original, aparte de la ambientación en poblaciones rurales de la América profunda cuyos habitantes son de origen escandinavo, pero los guionistas han llenado la serie de "guiños" a la filmografía de los hermanos Coen. Así, aparecen apellidos de personajes de "El gran Lebowski" y "No es país para viejos", objetos utilizados en el rodaje de la propia "Fargo" o referencias a "El hombre que nunca estuvo allí". Por ejemplo, en un episodio se ve una plaza de párking reservada a un tal Mike Zoss, que es el nombre de la farmacia atracada en "No es país para viejos", así como el de la compañía de producción de los Coen. Compañía que también produce la serie para la cadena FX.

Una de las curiosidades que han observado los seguidores es lo mucho que se repite el número 613, en direcciones de casas, importes de facturas, códigos policiales, números de teléfono... Al parecer, es una especie de chiste judío porque la Torá, el texto sagrado de la religión hebraica, tiene 613 mandamientos.

La serie se rodó en Canadá en invierno, a veces con temperaturas de diez grados bajo cero, para desesperación del "villano" Billy Bob Thornton -él mataba a 32 de los 39 muertos de la primera temporada- y de su colega Martin Freeman, que resistían mal el frío. Una de las anécdotas que ha trascendido es que Thornton se cortó él mismo el pelo para el papel. Seguro que al primer escalofrío en el cogote se arrepintió de no habérselo dejado largo. Por lo menos, le dieron el Globo de Oro por su interpretación.

Hablando de pelo, la protagonista de la segunda temporada, Kirsten Dunst, encarnaba precisamente a una peluquera. La actriz tuvo que ganar peso para el papel y aseguró haberlo conseguido con una dieta de pan, queso y pizza, así como una total ausencia de ejercicio: se pasaba horas sentada en la cama comiendo y viendo la televisión. En concreto, miraba una serie en la que intervenía Jesse Plemons, que en "Fargo" hacía de su marido y que, según las webs de cotilleos, acaba de convertirse en su nueva pareja en la vida real.

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