Los jóvenes piden menos trabas para usar los espacios públicos

21.06.2016 | 07:52
Jóvenes pintando un grafiti, en la plaza del Vapor Ventalló.
Jóvenes pintando un grafiti, en la plaza del Vapor Ventalló.

"Tener permiso del Ayuntamiento para celebrar actividades en espacios públicos es demasiado largo y complicado. Debería ser mucho más fácil", dice Pol Moya, uno de los portavoces de la II Trobada de Joves de Terrassa, que se celebró el sábado, hasta el mediodía, en la plaza de Adelina Gregoriano y después continuó en la plaza del Vapor Ventalló. Moya cuenta que la queja surgió en el transcurso del debate sobre el uso de espacios públicos que tuvo lugar durante el encuentro juvenil.

El portavoz pone como ejemplo lo sucedido con esta actividad. "Nosotros queríamos celebrar esta segunda edición en la plaza Didó y en abril, como el año pasado, pero nos denegaron la autorización. Es muy difícil conseguir espacios públicos en el Centre porque hay residentes y hay que compaginar los intereses de unos y otros. Y además hay mucho bares y las plazas están ocupadas por las terrazas. Así que tuvimos que buscar un nuevo lugar y una nueva fecha pero los permisos tardaron tanto que la convocatoria no ha tenido el eco esperado".

La II Trobada de Joves reunió en su punto álgido, al mediodía, con la paella popular, y por la tarde, con los talleres y debates, a unos cincuenta jóvenes, una cifra que la organización estimaba que sería más alta. Tampoco ayudó la climatología ya que, a partir del mediodía, se nubló y cayó agua y granizo. Uno de los foros de discusión fue el uso de espacios públicos. Moya señaló que el debate fue interesante porque "constatamos que tenemos limitaciones para realizar actividades en la calle".

"Paradójico"
Para Moya, el asunto es paradójico. "Mientras que debíamos centrarnos en dar contenido a la jornada, este año dedicado a la necesidad de reclamar y transformar el uso del espacio público, hemos estado inmersos en un marco de dificultades y trabas burocráticas para conseguir este espacio". Los representantes de entidades opinaron también que en la próxima edición, la que cumple tres para 2017, les gustaría que tuviera más proyección ciudadana. En este sentido explicaron que se plantean acciones reivindicativas pero también lúdicas con el objetivo de abrir el abanico de participantes. "La idea es programar una jornada que pueda tener más proyección ciudadana, que combine la vertiente reivindicativa y lúdica", señaló el portavoz.

El encuentro del sábado arrancó con una "cursa" que reunió a unas treinta personas. El esfuerzo vino compensando con la paella popular y después, los talleres y debates, que fueron algo más sosegados. Hubo actividades sobre perspectiva de género, artísticas con grafitis incluidos, y de aprendizaje de otras disciplinas, como el "parkour", relacionada con la aplicación de técnicas para desplazarse por el medio urbano o natural superando todos los obstáculos solo a través del cuerpo. Al término, la organización propuso a los jóvenes asistir a los conciertos de música del Antic Poble de Sant Pere. El cartel estaba configurado por Panellet, Síndrome de Sjerwood y Sigelpa.

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