Salud

¿Cómo controlar la presión arterial?

08.06.2016 | 04:21
Es importante controlar la presión arterial porque la hipertensión es una patología silenciosa.
Es importante controlar la presión arterial porque la hipertensión es una patología silenciosa.

La presión arterial es como el termómetro de la salud. La hipertensión o presión alta es una de las alteraciones más frecuentes en nuestra sociedad. Significa que el corazón está trabajando más de la cuenta para bombear la sangre. Este sobreesfuerzo es peligroso para la salud ya que, de no actuar a tiempo, puede provocar un ataque cardíaco, una trombosis cerebral o un desorden renal.

Por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la hipertensión arterial como una de las patologías de más riesgo en la población. Al menos 6,5 millones de españoles están diagnosticados como hipertensos. Y si en esta cifra se incluyen también los hipertensos que desconocen que lo son, el número es mucho mayor: se calcula que alcanzan los 14 millones de afectados, según asegura el doctor José Antonio García Donaire, especialista en nefrología del Hospital Clínico San Carlos y presidente de la Sociedad Madrileña de Hipertensión. De hecho, únicamente un 50% de los hipertensos tiene controladas sus cifras tensionales.

Las consecuencias de esta patología, que se manifiesta habitualmente a partir de los 50 años son muy variadas, están muy ligadas a otras enfermedades. La hipertensión afecta a los llamados órganos diana y además de afectar al corazón puede causar problemas al cerebro, el riñón o incluso los ojos (derrames). De ahí que sea tan importante controlarla.

Los especialistas aconsejan empezar a medir la presión arterial a partir de los 16 años y si hay antecedentes desde la edad infantil o pediátrica. La razón de este control es que es un factor de riesgo modificable, en especial con el control de la dieta, practicando alguna actividad física y, con medicación.

Cómo saber si soy hipertenso
La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa que no causa síntomas en la mayoría de las ocasiones. Si sospechamos que podemos tener la tensión alta los especialistas aconsejan estar alerta a tres síntomas que podrían estar relacionados con esta patología:

- Dolor de cabeza. No suele ser una cefalea habitual sino de un tipo concreto, similar al que se experimentaría con un casco de una talla más pequeña, que presiona toda la cabeza de forma constante.

- Sensación de aturdimiento. Tener dificultades para recordar cosas de las que habitualmente nos acordamos sin problema, unido a cierto malestar general, también podría ser indicio de esta patología, especialmente si hay antecedentes familiares.

- Tener palpitaciones. Se trata de experimentar la sensación de que nuestro corazón va más rápido de lo normal, aunque en realidad no sea así.

Cómo medirnos la tensión
Los expertos aconsejan que para la automedida de la presión arterial en casa hay que emplear siempre aparatos homologados y validados. Además, para obtener las cifras reales lo ideal es que nos midamos la tensión en tres ocasiones consecutivas con un intervalo de dos minutos entre las tres. Si la máxima o sistólica de esta cifra resultante está por encima de 140 y/o la mínima o diastólica es más alta de 90, deberíamos acudir a nuestro médico porque se trata de un cuadro de hipertensión. Sin embargo, si ya estamos diagnosticados como hipertensos y seguimos un tratamiento, las cifras que debemos prestar atención son las que ya nos habrá indicado nuestro médico.

Qué hacer para bajar la presión
Además de los recursos farmacológicos que puede prescribirnos un especialista, con un cambio en nuestras rutinas saludables también podremos reducir los niveles de presión arterial. Según fuentes de la Sociedad Española de Cardiología los cambios en el estilo de vida nos ahorran pastillas. Por ello, para mantener la presión bajo control es importante seguir las siguientes orientaciones:

- Evitar el estrés crónico. El relacionado con el trabajo, la insatisfacción conyugal o la crisis pueden provocar una elevación persistente de la presión arterial.

- Alimentación sana. Eliminar o al menos reducir el consumo de sal a 5 gramos al día. También es beneficioso comer más frutas y verduras y reducir la ingesta de alcohol.

-Más ejercicio. Aumentar la actividad física es clave si somos sedentarios. Un ejercicio físico aeróbico habitual o caminar 30 minutos diarios es muy saludable.

- Abandonar el tabaco. Causa un incremento agudo de la tensión.

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