Policías que cazan rastros digitales

06.06.2016 | 04:21

Entre los pliegues de un ordenador o de un móvil casi siempre queda un vestigio electrónico, una traza que parecía invisible, el registro de una llamada que se creía perdido. Hallar esos rastros es la tarea de la unidad central de informática forense, un grupo de agentes adscrito a la división de policía científica de los Mossos d'Esquadra que analiza "evidencias almacenadas en formato digital", según sus responsables. Estos mossos rebuscan en teléfonos, ordenadores, navegadores, tarjetas de memoria, tabletas y demás artilugios para dar con huellas ocultas o borradas que incluso sus usuarios desconocen. Los policías encuentran visitas a webs y documentos. Son informáticos, pero lo que ellos hacen a diario no lo enseñan en la universidad, y por eso renuevan cada dos por tres sus conocimientos para estar al día. Cuando los aparatos a diseccionar llegan a la unidad, los mossos acceden a los contenidos, vuelcan la información, la clonan, rastrean archivos y con toda la información elaboran informes periciales que son derivados a los mossos y acaban en el juzgado de instrucción. Si el grupo de especialistas localiza elementos que puedan ser de interés en otros asuntos delictivos, los ponen en conocimiento de la Justicia. El abanico de ámbitos indagatorios para los que trabaja la unidad de informática forense es amplio, pero buena parte de su actividad tiene por objeto desentrañar equipos informáticos implicados en procedimientos abiertos por pornografía infantil.

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