Sociedades de baja fiscalidad

03.06.2016 | 04:21

Las sociedades de inversión de capital variable (Sicav) son un instrumento financiero muy cuestionado en los últimos tiempos debido a la sospecha de que se utilizan para pagar menos impuestos. Los rendimientos obtenidos por una Sicav tributan al 1% en el impuesto de sociedades, mientras que una sociedad limitada lo hace al 30%. Es una figura de inversión que requiere de un capital mínimo de 2,4 millones y es utilizada por las grandes fortunas para gestionar su patrimonio, a pesar de que se exige que esté compuesta por un centenar de socios. Precisamente, también este último requisito está en el punto de mira porque hay quien asegura que los socios que aparecen en una Sicav no son siempre reales. El eurodiputado de IU Willy Meyer dimitió hace dos años por tener un fondo de pensiones en una Sicav en Luxemburgo.

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