Pleno municipal

La oposición reclama más controles sobre la flota de autobuses

30.05.2016 | 04:20
Armengol (PSC), Albert (ERC-MES) y Matilla (TEC).
Armengol (PSC), Albert (ERC-MES) y Matilla (TEC).

Los cinco partidos de la oposición reclamaron el jueves que se intensifiquen y mejoren las revisiones de la flota de autobuses de Tmesa ante los incidentes de los últimos meses: cuatro vehículos quemados en dos años. El último, este miércoles en la carretera de Montcada. El autobús en cuestión había sido revisado la tarde anterior.

Los problemas mecánicos que acarrea Tmesa coparon el debate del dictamen sobre la liquidación de la aportación municipal a la empresa correspondiente a 2015, que asciende a seis millones de euros. La discusión se centró en la denuncia de la oposición sobre el inadecuado mantenimiento de la flota de autobuses. El teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, Marc Armengol, no convenció a nadie, más bien encendió los ánimos de todos. Trató de restarle importancia a los incidentes, asegurando que los incendios no son exclusivos de Terrassa, sino que también se dan en el parque móvil de ciudades como Madrid, Barcelona o Zaragoza. Armengol aseguró que "se han intensificado las revisiones" y apuntó que detrás de la causa de los incendios podría estar la edad de los vehículos y la tecnología utilizada.

La oposición recriminó la ausencia de autocrítica del bipartito. Xavier Matilla, líder de TEC, exigió "pasar de las excusas a las responsabilidades políticas". La situación que padece Terrassa, dijo, "no es normal", sino "muy, muy preocupante". Los autobuses "no arden por casualidad", sino porque son "muy viejos" debido a la falta de renovación de la flota. Carles Caballero, de ERC-MES, tiró de sarcasmo para afear al equipo de gobierno que atribuya los incendios, en este caso, a la "mala suerte", al igual que Carlos Fabra, expresidente popular de la Diputación de Castellón, afirma que su fortuna se debe a la suerte de haberle tocado la lotería nueve veces en doce años. Caballero aseguró que los vehículos arden por "falta de mantenimiento" y denunció la inseguridad que sienten los viajeros. También Maria Sirvent, de la CUP, atribuyó a una "gestión inadecuada y poco seria" los incidentes en el parque móvil de Tmesa.

Álex Rodríguez, del PP, pidió que se verifique que el sistema de revisión que deben pasar los cuatro autobuses de segunda mano que llegarán en las próximas semanas para reforzar el servicio es más exhaustivo que los controles actuales. Terrassa no puede permitirse, dijo, que se incendie un autobús cada seis meses. Si bien hasta ahora no ha habido heridos, "un día puede haber una desgracia", aventuró el portavoz del PP.

La crisis frenó la compra
C's recordó al bipartito que acumula un "retraso de dos años" en la renovación del parque móvil de Tmesa. Las inversiones necesarias, denunció Javier González, no se han llevado a cabo debido al "endeudamiento" del Ayuntamiento. Armengol admitió que "durante la crisis se dejaron de comprar autobuses", pero "no fue por gusto", dijo, sino porque "la situación económica y social" llevó al bipartito a "priorizar" las políticas sociales.

El equipo de gobierno consiguió sacar adelante el Plan de Desarrollo Industrial de Terrassa con los votos favorables del PP y C's y la abstención de ERC-MES, TEC y la CUP. La votación favorable, sin embargo, no evitó las críticas al documento. Bajo un discurso de formas buscadamente exquisitas y tras mostrarse "dispuesto" a hacer aportaciones al programa, Isaac Albert, de ERC-MES, denunció que el texto elaborado por Miquel Sàmper, responsable de Desarrollo Económico, Industria y Ocupación, "no es bien bien un plan porque no tiene calendario, ni memoria económica, y las acciones que propone son muy genéricas". Òscar Monterde, de TEC, coincidió en que se trata de un texto "genérico" tanto en la diagnosis como en las medidas, y pidió a Sàmper que "se ponga a trabajar" para desarrollar el programa. El edil convergente, visiblemente molesto, afirmó que el plan "ha sido intencionadamente lento" para tratar de aprobarlo con el mayor consenso. Admitió que es un "plan inicial susceptible de ser mejorado".

La sesión del jueves, que fue más corta de lo habitual gracias a que se retiraron cuatro propuestas de resolución, deparó algunos momentos de consenso y calma. La unanimidad llegó con la moción de ERC-MES para abrir una convocatoria de subvenciones en 2017 que ayude a las entidades sin ánimo de lucro a reparar sus locales en caso de deficiencias importantes. El Ayuntamiento destinará 200 mil euros anuales para sufragar las obras y redactará un reglamento para definir los criterios de asignación.

Parados de larga duración
Ciutadans logró el apoyo parcial de la sala para sacar adelante sus medidas para combatir el paro de larga duración. El bipartito apoyó la propuesta, no sin amagar que lo hacía porque no pedía una consignación presupuestaria específica, admitió Miquel Sàmper, lo que la convierte en una moción de dudosa aplicación, a la espera de la llegada de fondos europeos. El texto, apoyado también por el PP, propone reforzar el servicio municipal de empleo y establecer "acuerdos de integración laboral" con obligaciones a cumplir por parte de los desempleados. La mayoría de la oposición, TEC, ERC-MES y la CUP, votaron en contra al considerar que se trataba de medidas "paternalistas" que "criminalizan" y "culpabilizan" a los parados de su situación.

El PP, que concitó un gran acuerdo en torno a la apertura nocturna de las bibliotecas se quedó solo a la hora de pedir la instalación de cámaras en el Parc de Vallparadís.

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