Oriol Tramvia: uno de los grandes de la música catalana

21.05.2016 | 04:22
Oriol Tramvia, en su interpretación acústica de "Bèstia!", su canción más emblemática.
Oriol Tramvia, en su interpretación acústica de "Bèstia!", su canción más emblemática.

Cuarenta años después de su histórico concierto en el anfiteatro del Parc de Sant Jordi, con el grupo Bhakta y el elepé "Bèstia!" fresquito, ahí estaba, el jueves por la tarde, en el escenario de la Nova Jazz Cava, Oriol Tramvia. Y sale solo y con una guitarra española, y comienza y eso suena conocido, y es "Bèstia" en acústico y con la letra cambiada. "Era com una bèstia, pero ja l'han domesticat", "quan em parles de la tercera edat", canta ahora Tramvia, a los 65 años, pero mantiene "qui tingués un misto per tal del món cremar". "Esta fue la canción que me dió a conocer. Le he cambiado un poco la letra, para escándalo del amigo Sisa, que me dijo que Dylan no cambiaría nunca la letra de sus canciones. Pero yo no soy Dylan y la he cambiado."

La segunda canción es la maravillosa "La reina del barri", y los cincuenta asistentes a este inesperado "Poemes i cançons" con que nos regaló "La deu de les veus", el ciclo de recitales de Amics de les Arts, ya estábamos transportados al mundo poético y musical de Oriol Tramvia. Recita un poema suyo mientras sube el guitarrista Lluís Xandrí, y hacen "Flordefoc", "canción para todos los que han sido padres".

Aparecen dos chicas, Izá (voces) y Rosa Serra (cello y voces), y el primer tema con los cuatro evidencia que Tramvia no es solo un artista de culto; aquello suena con una solidez musical embriagadora. Y el hombre está en su tercera edad pero en plena forma artística.

Hasta aquí, todo había sido de creación propia. "Ahora nos adentraremos por los caminos de la poesía. Todos han hecho poesía, pero nadie ha sido capaz de ganarse la vida con ella." Siguieron poemas y musicaciones de Joan Argenté, el gran poeta de Badalona, "que era abogado, y que de siete a nueve cultivaba la poesía, y la resistencia a la noche franquista". Xandrí extraería gloriosos sonidos psicodélicos de su guitarra, y las intervenciones de Izá y Serra serían siempre precisas y preciosas.

"Venedor d'amor"
Se paseó luego por la obra de Agustí Pons, y del "maestro de maestros" y Salvador Espriu, de quién imitó la voz y los gestos, y llegó entonces uno de los momentos más sublimes del concierto, "Venedor d'amor", sobre un poema de Joan Salvat-Papasseit, que está en el elepé "Bèstia!" Se despidió con una musicación de Miquel Bauçà. Un intenso y continuado aplauso hizo volver a los cuatro al escenario para acabar con "El clar país". versión de Brel con traducción de Argenté. La guinda de un concierto emocionante, inolvidable, fabuloso. Oriol Tramvia es el gran clásico ignorado de la música catalana, nuestro "maudit" por excelencia, un sabio del arte y de la vida. Pura poesía.

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