Fira Modernista

Puesta de largo del nuevo vermut y tapa "Un terrassenc"

10.05.2016 | 07:25
La parada de Terrassa Gastronòmica, con algunas propuestas.
La parada de Terrassa Gastronòmica, con algunas propuestas.

Los resultados no fueron los esperados, a tenor de los comentarios de los comerciantes y profesionales de la restauración consultados por este diario, pero no porque la oferta gastronómica de la Fira Modernista no fuese lo suficientemente abundante y de calidad, que lo fue sobradamente, sino por la lluvia que de forma intermitente cayó a lo largo de todo el fin de semana. Por eso, la mayor actividad de las paradas gastronómicas montadas en diferentes espacios de la fiesta se produjo cuando la lluvia se tomó un respiro, esto es, principalmente durante la tarde y la noche del sábado.

Escapó a esta situación la zona de restauración que se habilitó en el sótano del Mercat de la Independència, que, al estar bajo cubierto, acumuló una gran afluencia de público prácticamente a lo largo de todo el sábado y el domingo (ver despiece).

Además de en el Mercat y sus aledaños, hubo espacios gastronómicos en la plaza de Salvador Espriu, con degustaciones de productos autóctonos de la comarca ofrecidas por la comisión Terrassa Gastronòmica y la taberna modernista habilitada por el Gremi d'Hosteleria en colaboración con Xitos Vins

i Tapes; en la plaza del Progrés, con paradas de comerciantes de Ca N'Aurell,y en el Camí Fondo, donde los establecimientos de la zona ofrecieron un vermut modernista.

Raciones
Ni la lluvia ni el mal tiempo pudieron impedir el bautizo y la puesta de largo, en el marco de esta edición de la Fira Modernista, de una nueva propuesta de la comisión Terrassa Gastronómica. Reponde al nombre de "Un terrassenc" y consiste en un vermut y una tapa elaborados con productos autóctonos de la comarca. A lo largo del fin de semana se repartieron unas doscientas raciones, dijeron fuentes de la organización, que con toda seguridad podrían haber sido muchas más si hubiese acompañado el buen tiempo. En cualquier caso, "Un terrassenc" volverá a ser presentado en otros eventos gastronómicos tras su puesta de largo algo accidentada bajo la lluvia.

"Un terrassenc", que se quiere promocionar por los establecimientos de restauración de la ciudad, está compuesto por un vermut artesanal del Celler Vitícola de Ullastrell y una tapa a base de coca de Munt, botifarra terregada, tomate y una oliva rellena de anchoa.

Otro de los productos que se pudieron degustar en la parada de Terrassa Gastronòmica -con la presencia de alumnos de Cocina y Gastronomía del Institut Cavall Bernat- fue la coca de Munt dulce, del Gremi de Flequers i Pastissers de Terrassa i Comarca, de la que se repartieron unas doscientas raciones, según cifras de la organización.

En la tarde del sábado, ya sin lluvia, acudieron a la plaza de Salvador Espriu la maestra artesana Núria Hernández, que elabora el mató y el 'formatge cendrat' de Ullastrell, y Xavier Morral, responsable del Celler de Can Morral del Molí de Santa Maria de Villalba.

En el espacio de Terrassa Gastronómica estaba previsto para el domingo por la mañana un desayuno con productores agrícolas de aceite y 'pa d'espelta ecològica', además de elaboradores de los productos que promociona esta comisión.

Aceites
El desayuno, de nuevo por culpa de la lluvia, tuvo que hacerse bajo los pórticos de la sede de CCOO y fallaron bastantes invitados. Con todo, se acercaron para compartir mesa los chefs Artur Martínez (Restaurant El Capritx) y Marc Ribas (al frente del programa "Cuines" de TV3). Se pudieron degustar cuatro tipos de aceite del Molí d'Ullastrell, pa de Munt, mongeta del ganxet, botifarra Terregada, coca de Munt dulce y mistela, moscatel y vino rancio de Ullastrell. Una experiencia gastronómica de altura.

La terraza del Mercat y la calle del Peix conformaron también la oferta gastronómica de la Fira Modernista, donde se instalaron algunos paradistas del mercado. El domingo a media mañana, cuando caía una fina cortina de lluvia, no estaban demasiado contentos con los resultados. "El sábado, a partir de las siete, se animó un poco la cosa, pero hoy nada de nada", dijo un comerciante. "Es que el tiempo no acompaña", añadió otro, mientras que otra joven más reivindicativa opinó que el Ayuntamiento podría haber pospuesto la Fira a un fin de semana en que acompañase el buen tiempo.

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