DIARI DE TERRASSA
El sector inmobiliario, en recuperación

La compra de pisos creció un 24% en Terrassa en 2015

02.05.2016 | 04:23
Terrassa sigue siendo una de las ciudades más baratas de Barcelona.
Terrassa sigue siendo una de las ciudades más baratas de Barcelona.

La negra travesía del sector inmobiliario parece que empieza a divisar algo de luz. Haces tenues que nada tienen que ver con la fuerza cegadora que afectó al mercado y que acabó en la peor crisis de los últimos tiempos. Así lo ven los profesionales, que corroboran los datos más recientes que hablan de estabilidad en los precios y auge de las compraventas.
La debacle casi continua que venían padeciendo las operaciones desde finales de 2007 parece no sólo que se ha frenado, sino que se ha invertido. La estadística del Ministerio de Fomento revela que la venta de pisos creció en Terrassa un 24% a lo largo del año pasado, la cifra más elevada de los últimos tres años ya que en entre 2011 y 2012 también hubo un ligero repunte, pero no tan acusado. Durante 2014 se vendieron un total de 1.471 inmuebles, mientras que el año pasado la cifra fue de 1.826. Todos los trimestres arrojaron resultados positivos respecto al año anterior, siendo el último periodo del año el que cerró con un mayor número de ventas: 498.

Los profesionales del sector hacen suyas estas cifras y afirman que 2015 supuso el paso a la "estabilidad". Así lo remarca Emilià Lázaro, vicepresidente del Gremi de la Construcció del Vallès, quien asegura que el año pasado supuso un "cierto repunte en las ventas" que espera que se mantenga durante este ejercicio.

"Con sentido común"
Lázaro asegura que es "realista" pronosticar un 2016 de auge en las operaciones. No en vano, comenta, "ya hace un par de años" que se nota esa mejoría en el sector. El factor clave de esta recuperación está en los precios: "Los valores de los pisos han caído mucho y ahora son tan atractivos que esperamos que siga el aumento de ventas", señala. Ha llegado la hora de la cordura, parece: "El mercado inmobiliario se caracteriza ahora por la normalidad y el sentido común, que estoy convencido de que no volveremos a perder", sostiene Lázaro, gerente de la inmobiliaria Vidal Gomà.

La mejoría que augura Gomà no es sólo en ventas, sino también en precios. "No habrá una aceleración de precios, pero sí cierta revalorización en algunas zonas y productos determinados", añade. Los barrios más demandados, donde se espera que los precios no bajen más, sino que se mantengan o, en todo caso, suban, son El Centre, Ca n'Aurell, Sant Pere y Vallparadís, principalmente.

Los datos de Fomento respecto a precios muestran que durante el año pasado los valores apenas se movieron. El ejercicio se cerró con una subida del 0,7%. Durante el cuarto trimestre del año, el metro cuadrado se pagaba a 1.131,9 euros, apenas 7,6 euros más que doce meses atrás. En los últimos tres años, el precio del metro cuadrado ha rondado los 1.100 euros, una cifra muy alejada de los 2.700 euros a que ascendía en 2007, cuando estalló la inflada burbuja.

La crisis ha convertido a Terrassa en una de las ciudades más asequibles para adquirir una vivienda. En este momento es el quinto municipio más barato de la provincia de Barcelona de entre las localidades de más de 25 mil habitantes, según los datos que maneja el Gobierno. Sólo la superan Manresa (la más barata), Igualada, Vlafranca del Penedès y Vic.

Casas para rehabilitar
Las sensaciones ahora entre los profesionales es de cierto cambio: "Hemos vuelto a la normalidad en todos los sentidos, tanto a nivel de condiciones del mercado como a nivel financiero, y estamos empezando a atender a una demanda no satisfecha", comenta Lázaro. Este agente inmobiliario explica que dos son principalmente los productos que más se buscan actualmente. Por un lado, viviendas unifamiliares de segunda mano para rehabilitar. "El precio es tan atractivo que familias con hijos quieren cambiar su actual vivienda por una más amplia aunque tengan que invertir en su rehabilitación" comenta.

Otro inmueble muy buscado es el piso grande de cuatro habitaciones. La demanda de compra, en cambio, es casi inexistente, para los llamados minipisos, de apenas una habitación, que tan de moda se pusieron durante la burbuja. Este tipo de inmuebles, que abundan en Terrassa, ha pasado "prácticamente todos" al mercado de alquiler.

El perfil de cliente, es por tanto, el de familias con una situación económica estable, que ya disponen de una vivienda, pero quieren con más comodidades. También hay jóvenes que buscan su primera vivienda, pero en menor medida, asegura Lázaro: "El 70% de los jóvenes va al mercado de alquiler".

El sector inmobiliario ha recuperado el atractivo inversor que ha tenido en este país tradicionalmente. Pero el tipo de interesados en el ladrillo ha cambiado y se ha abierto a nuevos perfiles. "Ya no son sólo inversores profesionalizados, sino particulares que tienen dinero y que ven que la bolsa está muy baja y que dejarlo en el banco apenas da rédito. Saben que el mercado inmobiliario está ahora en muy buen momento, por lo que buscan comprar pisos para ponerlos en alquiler", explica Lázaro, quien cifra estas operaciones en un 20% o 30% de todas las que se realizan en la ciudad.

Los profesionales del sector esperan que este positivo panorama que retratan se extienda también durante los próximos meses. El Gremi de Construcció del Vallès está convencido que 2016 "será un año de cierto crecimiento tanto en ventas como en precios".

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