DIARI DE TERRASSA
Pleno municipal

La Comisión del Agua sólo tendrá un representante de cada partido político

02.05.2016 | 04:23
El alcalde Ballart suspendió el pleno a las 12 de la noche.
El alcalde Ballart suspendió el pleno a las 12 de la noche.

El final de la concesión del servicio del agua sigue marcando la agenda política de la ciudad y el jueves por la noche, el pleno dio cuenta del peso que la gestualidad tiene en el último tramo del proceso, que culmina el próximo mes de diciembre. En plena escalada de tensión entre el Ayuntamiento y Mina, la oposición forzó un nuevo posicionamiento del alcalde en favor de la municipalización del agua.
"Estoy por una gestión pública y directa, pero antes de tomar una decisión quiero tener los elementos, saber las consecuencias (que ese modelo) tendrá para la administración", dijo el alcalde, que el jueves estuvo especialmente activo en el pleno.
Durante el primer tramo de la sesión, los portavoces insistieron en la necesidad de que el gobierno, y en especial la primera autoridad municipal, se posesionará en el debate sobre el futuro modelo de gestión del agua en la ciudad. "Mójese ya", le dijo el concejal de ERC-MES Carles Caballero. "Su falta de indefinición lo complica todo (...) la decisión sobre el agua es la más importante de esta legislatura", apuntó Xavier Matilla, portavoz del grupo de Terrassa en Comú.

En mayo de 2015, en campaña electoral, el entonces candidato Ballart ya se posicionaba en favor de "la municipalización o por una empresa mixta, descarto una concesión como la actual", dijo. Hoy, un año después, sus palabras cobran especial relevancia por el momento que vive el proceso, marcado por los recursos y las demandas de Mina a solo ocho meses del final de la concesión.

Maria Sirvent, portavoz de la CUP, preguntó al gobierno "si hará suyo el resultado de un modelo participativo que está en fase experimental, qué porcentaje de participación necesitará y si será vinculante". Pués lo será. Así lo confirmó Ballart: "Este alcalde dijo que haría una consulta ciudadana y el resultado será el que la ciudadanía decida", insistió. El primer edil pidió a la oposición que "baje la presión" y recordó que en los próximos meses una comisión político técnica deberá definir los pros y los contras de las alternativas de gestión. El resultado será sometido a la valoración de la ciudadanía antes de su votación en el pleno.

Vega "salta de la comisión"
La comisión político-técnica que estudiará las alternativas de gestión arranca tras su aprobación en el pleno del jueves, donde la oposición hizo valer su mayoría para modificar la composición política de la misma.
El equipo de gobierno proponía la presencia de un representante por grupo municipal, más el teniente de alcalde de Servicios Generales y Gobierno Abierto, Alfredo Vega. Los partidos, sin embargo, consideraron que el gesto rompía la paridad al situar a dos socialistas en la comisión y presentaron un paquete de enmiendas. Entre ellas, una que rechazaba la presencia de un segundo miembro del PSC y que prosperó.
"No entiendo el gesto, cuando la comisión no votará nada porque es técnica, de estudio -protestó Marc Armengol, teniente de alcalde Territori i Sostenibilidad-. Y en el remoto caso, la votación sería paritaria".

El argumento no convenció a la oposición, que negó el veto y acusó al ejecutivo de ir "tarde y mal" en el proceso del agua. De hecho, el gobierno tiene claro que el 1 de enero de 2017 no se darán las condiciones para el relevo en la gestión del servicio y el jueves por la noche reconoció públicamente que "la prórroga será si o sí, porque la liquidación de 2016 nos llevara a la primavera del próximo año".
Molesto con las acusaciones de dilación del proceso, Armengol pasó el testigo a la oposición, a la que con cierta ironía recordó que "tienen mayoría, ustedes podrían marcar el ritmo". "Si le pesa el cargo dígalo - le respondió Carles Caballero-. En este Ayuntamiento hay alternativa".

Rechazo al recurso
El pleno del jueves aprobó desestimar el recurso de reposición de Mina contra el decreto de alcaldía que rechazaba la subida de tarifas (1,5 %) propuesta por la compañía para 2016. La Comisió de Preus de Catalunya le ha dado la razón a la administración local, y ahora Aigües de Terrassa deberá decidir si continúa pleiteando contra ambas instituciones o bien acepta la congelación de precios que defiende el Consistorio.
El plenario también acordó iniciar el expediente del Plan de Inversiones de Mina 2016 y adelantar el rechazo a tres de las actuaciones que propone, que pasan por el desvío de instalaciones en el entorno de los depósitos de Can Boada y en el patio de las oficinas centrales de Mina en la calle Societat.
"En los recursos a Mina el gobierno nos tendrá a su lado. A nosotros -dijo el republicano Carles Caballero- y a toda esta bancada de izquierdas".

Difamaciones
Así fue. La oposición bajo la presión en el debate de estos dictámenes. Eso sí, después de cargar duro contra el gobierno por la recepción, de la pasada semana, al consejo de administración de Mina con motivo del 175 aniversario de la compañía. "Tenemos una concesionaria que le declara la guerra al Ayuntamiento a base de pleitos y recursos y usted los recibe", le reprochó Caballero a Jordi Ballart, a lo que el alcalde respondió: "Puse como condición que en la reunión sólo hablaríamos del 175 aniversario".
El primer edil aprovechó para denunciar ante los grupos municipales las difamaciones en redes sociales contra su persona. "Me acusan de tener acciones de Mina, de pagar la publicidad de la compañía en los medios. Dejen por favor de hacer esta guerra del agua" .

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