Sucesos

Una persona herida y cuatro intoxicadas en un incendio

29.04.2016 | 04:23
Interior de la vivienda destruida por el incendio en la madrugada de ayer.
Interior de la vivienda destruida por el incendio en la madrugada de ayer.

"Mi hijo vio desde su cuarto una llamarada y humo, y nos avisó. Cuando vimos lo que pasaba, salimos corriendo escaleras abajo, yo en ropa interior, y llamamos a los timbres de vecinos mientras bajábamos, para avisar. Gritamos, diciendo que alguien llamase a los bomberos". Así contó Nieves lo vivido ayer, de madrugada, cuando su piso quedó destruido por un incendio que causó intoxicaciones a cuatro vecinos del bloque, situado en Sant Llorenç, y una quemadura leve en un pie a Nieves.

Fue a las 3.30 de la madrugada en una vivienda de la plaza de la Font Llicona. Dijo Nieves, de 37 años, que la familia dormía cuando se desencadenaron las llamas en el comedor, la génesis de un destrozo. "No sabemos qué pasó, si fue un cortocircuito…", comentó. Su hijo menor, de 10 años, llamó la atención a sus padres cuando vio la fumarada y las llamas, y los tres, ella, el retoño y su marido Francisco, echaron a correr.

En su escapada, llamaron al timbre de sus vecinos de rellano, María y Francisco, septuagenarios, que abrieron la puerta y fueron golpeados por la humareda. Un impacto de pavor. "Cerré rápido y corrí a poner un trapo en la rendija de la puerta", recordó María horas después, aún presa del shock. "Aquello era un volcán de humo", añadió Francisco, su esposo. "Entraba por la puerta, y por la galería".

A los pocos minutos, alguien golpeó con fuerza e insistencia la puerta de entrada. Era personal de los servicios de emergencias. "Unos sanitarios nos sacaron corriendo", explicó el matrimonio. Francisco se tapaba la boca mientras bajaba los peldaños de la escalera, María gritaba "me ahogo, me ahogo". Ambos sufrían problemas respiratorios de antemano.

Al Hospital de Terrassa
Ya en la calle, el equipo sanitario los atendió, pero no llegó a trasladarlos a ningún hospital. Sí recibieron asistencia en el Hospital de Terrassa otros dos vecinos, residentes en el piso superior, en la cuarta planta. Según indicó Bombers de la Generalitat, el estado de los cuatro intoxicados no era grave. Nieves María de los Ángeles padeció una quemadura en el pie derecho, pero no reclamó atención médica.

La plaza de la Font Llicona se llenó de dotaciones de los servicios de emergencias, de policía, de ambulancias, de bomberos.

Tres unidades de Bombers trabajaron durante más de una hora en la extinción del fuego, que destrozó la vivienda y causó daños significativos en la escalera de la comunidad, ennegrecida, con baldosas desplomadas, sin luz.

El piso destruido está embargado y sus habitantes, la familia de Nieves, que se dedica a la recogida de chatarra, están inmersos en un proceso de desahucio.

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