Tribunales

Acusan a un hombre de dejar tuerta a una mujer al clavarle un bolígrafo

12.04.2016 | 04:22

La mujer descansaba en su habitación, en el Hotel Don Cándido, cuando un hombre que se había hecho pasar por empleado de mantenimiento la atacó con un bolígrafo. Se lo clavó en un ojo. La víctima perdió casi por completo la visión en ese órgano. La Audiencia Provincial prevé juzgar hoy al acusado de la salvaje agresión, para quien el fiscal reclama una pena de doce años de prisión.

El sujeto, de origen dominicano, tiene 25 años. Aquella noche, la del 24 de octubre del 2014, entró en el hotel, se dirigió a la recepción y aseguró haber realizado una reserva, pero tal reserva no aparecía en el registro, y se lo dijeron. El individuo repuso que había hecho el trámite por internet momentos antes, acaso por eso aún no había llegado. Unos empleados lo controlaron, pues despertó sospechas.

Pidió un café con leche, se lo tomó, pagó, salió del hotel, entró de nuevo, preguntó por la reserva y le respondieron que no constaba. Sacó el móvil, se puso a andar camino de los lavabos y los trabajadores lo perdieron de vista porque entró en un ángulo sin visibilidad.

Una joven sangrando
Como tardaba mucho en salir, el personal fue al lavabo. Allí no estaba. Lo vieron atravesar el vestíbulo. Un empleado se puso delante de él y le preguntó de dónde salía. Perdón, me he equivocado, dijo él. Y salió rápido del establecimiento.

Algo después, quizás un par de minutos, apareció una joven en el hall. Sangraba. Aquel tipo había entrado en su habitación y la había atacado. Le había clavado un bolígrafo en un ojo.

Según el fiscal, la víctima dormía cuando alguien llamó a la puerta y manifestó con insistencia que era trabajador de mantenimiento del hotel, y que debía reparar el baño.

Consiguió entrar. La chica quiso llamar a recepción; no había pedido reparación alguna. El intruso la golpeó por la espalda, la hizo caer al suelo, se puso encima de ella y le clavó un boli en la cara, una y otra vez. Le perforó el ojo izquierdo. Los mossos detuvieron horas después al sospechoso en casa de su pareja, oculto en el balcón. El fiscal lo acusa de un delito de lesiones "con pérdida de órgano principal" y pide una pena de doce años de cárcel y una indemnización, cuando menos, de 47.000 euros.

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