Cuidado con la obra de Ezequiel Vigués

07.04.2016 | 04:21

El segundo Festival Didó ofrece la oportunidad de ver una obra de Ezequiel Vigués "Didó", "El botí de Martinet", por la compañía Guinyol Didó de Ramon Sánchez, discípulo directo (!con 6 años!) del mítico titiritero terrassense. También "En Guinyol i la llegenda de Sant Jordi", de la compañía Sebastià Vergès, basada en sus personajes. Y el Centre de les Arts de Vapor Gran acoge, todo el fin de semana, una exposición de sus títeres. El sábado, Ramon Sánchez, posiblemente el máximo experto en "Didó", realizará unas visitas comentadas de treinta minutos.
Pero ello quizá sepa a poco para los "didófilos", que son pocos pero los hay, y tienen "Teatre de putxinel·lis" como uno de sus libros de cabecera. ¿Por qué no hay más representaciones de "Didó" en el Festival Didó? "Poco a poco. Son obras que se han de poner en situación histórica", respondió Rius. "Por la manera que tiene ´Didó´ de hablar del demonio, de los estereotipos, hubo público, el pasado año, que dijo ´esto, ahora no´. Sobretodo porque sus obras son muy violentas, con esas ´garrotades´". "Didó", pues, autor ahora políticamente incorrecto, que permite una lectura malditista, transgresora, rebelde, protopunk; por eso ahora "Teatre de putxinel·lis" es buscado (buscadísimo) en las librerías de viejo y leído y disfrutado por adultos. Este libro, publicado por Edicions 62 en 1975, recopila cinco obras, las únicas que pueden leerse de "Didó". Escribió y representó muchas más, tanto para niños como para adultos, que, para vergüenza nacional, permanecen inéditas.

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