Salut liga reducir la listas de espera a que haya nuevos presupuestos

05.04.2016 | 12:23
El Departament de Salut quiere reducir a la mitad el tiempo de espera en las pruebas diagnósticas.
El Departament de Salut quiere reducir a la mitad el tiempo de espera en las pruebas diagnósticas.

El conseller de Salut, Antoni Comín, planteó ayer su receta para paliar uno de los males endémicos que sufre la sanidad pública. Esto es, el tiempo de espera que los pacientes deben aguardar para que les operen, les llamen para una prueba diagnóstica o al concretar una primera visita con el especialista. En este sentido, el Plan integral para mejorar la gestión de las listas de espera sanitarias que presentó ayer Comín (y que afecta a todos los hospitales del Sistema de utilización pública de Catalunya -Siscat-, entre los que están Mútua y el Hospital de Terrassa) prevé que en un año se reduzca en un diez por ciento el número de personas que aguardan una operación.

El Departament también se ha propuesto que cuando a un paciente deban hacerle una prueba diagnóstica, los días que tenga que esperar se reduzcan a la mitad y pasen de los 71 actuales a solo 35. Con todo, el conseller vinculó la aplicación de este plan de choque sobre las listas de espera a la aprobación en el Parlament de unos nuevos presupuestos. Unas cuentas para las que Junts pel Sí necesita -de no buscar otras complicidades políticas- el apoyo de la CUP, la formación con la que mantiene una alianza en la cámara catalana.

Desde el Govern trasladaron ayer presión a los antisistema para que faciliten la aprobación de los presupuestos al remarcar que la anunciada reducción de las listas de espera solo será posible en el caso de que haya luz verde a la renovación de las cuentas. Y que con la simple prórroga del presupuesto, tan solo podrán mantenerse los indicadores de espera actuales. A la ejecución de este plan de mejora sanitaria, el Govern prevé destinar 96 millones de euros, que de hecho ya están previstos en el plan de choque suscrito con la CUP a inicios de la legislatura.

En Terrassa
El asunto de las listas de espera que ayer abordó el conseller Comín resulta uno de los problemas crónicos de la sanidad catalana. También lo es en Terrassa, si bien en 2014 los dos centros de referencia en la ciudad (Mútua y Hospital de Terrassa) redujeron significativamente la demora en aquellas operaciones que la Generalitat garantizaba que debían hacerse en un plazo máximo de seis meses.

De hecho, aquel año las listas de espera mermaron a nivel local el doble que en Catalunya, aunque una intervención como la de prótesis de rodilla superaba en 2014 el medio año estipulado. Según los últimos datos del CatSalut, relativos a finales del año pasado, y tomando de nuevo dicha operación de rodilla como ejemplo del problema de las listas de espera (es la que acumula más pacientes, junto con la de cataratas y prótesis de cadera), en diciembre de 2015 había en Mútua Terrassa 196 personas que atendían a que les implantaran una prótesis. Una intervención que de media llegaba tras seis meses y seis días. Mientras, en el Hospital de Terrassa, 82 usuarios aguardaban para la misma práctica quirúrgica. Su turno se hacía efectivo después de seis meses y 17 días.

A la vez, hasta 730 pacientes estaban al acabar 2015 en la lista de espera de Mútua para operarse de cataratas, con un tiempo de demora cercano a los cinco meses. Asimismo, 254 usuarios permanecían en la agenda del Hospital de Terrassa para que se les practicara la misma intervención, con un tiempo de espera de casi cuatro meses.

Más actividad
En Catalunya, 153.103 personas esperaban una operación a finales del año pasado. El plan expuesto ayer por el conseller pretende reducir esta cifra haciendo que haya 20 mil operaciones más en doce meses. Y también que se lleven a cabo 30 mil nuevas pruebas diagnósticas. Comín indicó que para desarrollar este plan será necesario incorporar a más médicos y enfermeras a los hospitales, o bien pagar horas extras a estos profesionales para que desarrollen una mayor actividad. La traducción económica que representa este aumento de la atención asistencial ya está incluida, según declaró ayer el propio conseller de Salut, en el plan de choque acordado entre Junts pel Sí y la CUP.

Si finalmente el Govern cuenta con unos nuevos presupuestos y la propuesta que ayer desgranó Comín acaba tirando adelante, habrá que ver cómo ésta se aplica en el caso del Hospital de Terrassa. Este centro sanitario se encuentra inmerso, a instancias del CatSalut, en la elaboración de un plan de viabilidad que permita reducir su déficit histórico, que asciende a más de 35 millones de euros. El comité de empresa del hospital ya se ha manifestado contrario a la aplicación del citado plan de reequilibrio económico.

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