Pleno municipal de marzo

Ballart convoca a los municipios del IV Cinturó para hacer frente común ante Fomento

11.04.2016 | 04:22
Jordi Ballart, alcalde de Terrassa
Jordi Ballart, alcalde de Terrassa

El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, convoca a los alcaldes de los municipios del entorno de la B-40, conocida como Cuarto Cinturón, para hacer una "alianza de ciudad del Arco Metropolitano de Barcelona y así hacer fuerza ante el Ministerio de Fomento con el objetivo de agilizar la finalización de la autovía". Ballart pretende reunir a los alcaldes de Sabadell, Mataró, Granollers, Martorell, Vilafranca del Penedès y Vilanova i la Geltrú para proponerles medidas de presión conjuntas.El alcalde ha considerado que la B-40 es una infraestructura "imprescindible" y ha añadido que hay que "generar el máximo consenso posible en el territorio".

El pleno del pasado jueves ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de la vigencia del IV Cinturó como vía de paso y conexión para los territorios de la segunda corona metropolitana, y ha acabado planteando la necesidad de que Terrassa repiense su liderazgo territorial en el nuevo contexto político. El tema regresó el jueves por la noche al Ayuntamiento de la mano del equipo de gobierno, con una moción que pedía acelerar la construcción del tramo Olesa-Viladecavalls, acabar la prolongación hasta Sabadell y construir el tercer carril de la C-58.
El ejecutivo se ampara en el pacto suscrito con la co-capital para el impulso de una infraestructura permeable y pegada al territorio, pero la oposición le recordó que el cambio de gobierno en la ciudad vecina ha dejado esa alianza en papel mojado. El nuevo ejecutivo sabadellense, integrado por ERC, Crida Sabadell y Guanyem Sabadell, ha rechazado abiertamente la continuidad del IV Cinturó hasta esa localidad.

"El acuerdo con Sabadel ha saltado por los aires", recordó Isaac Albert, portavoz de ERC-MES. El político comparecía esta misma semana con TeC, la CUP, Crida Sabadell y Guanyem Sabadell en Terrassa para presentar una nueva alianza vallesana decidida a repensar el territorio, su movilidad, sus infraestructuras y superar modelos "caducos". El jueves, en el pleno, esa misma oposición de izquierdas invitó al gobierno a resituarse y a reflexionar sobre la conveniencia de continuar el IV Cinturó hasta Granollers.

Lo cierto es que el ejecutivo local ya ha movido ficha. Su propuesta de resolución sólo habla de rematar la autovía hasta Sabadell, para conectarla con la Ronda Oest de la ciudad vecina. Ninguna mención al cierre de la autovía en el Vallès Oriental. Los únicos que defendieron la infraestructura al completo en el pleno fueron el portavoz del PP, Alex Rodríguez y el socio de gobierno Miquel Sàmper. El primero calificó la propuesta del ejecutivo de "partidista, parcial y nada ambiciosa" y defendió la ejecución del IV Cinturó "total y cuanto antes mejor".
Sàmper también sostuvo que la autovía "debe conectar con Granollers", para a renglón seguido defender la repercusión positiva que a su juicio tendrá la entrada en servicio de la B-40: "Hablamos de generar actividad económica, de generar empleo", dijo.

La observación le valió la réplica de Xavier Matilla, de Terrassa en Comú: "No es cierto que el IV Cinturó resolverá el paro -apuntó-. La idea de que construir infraestructuras generará riqueza es alinearse con una lógica de desarrollo falsa, en la línea de las radiales de Madrid. La movilidad no es cuestión de crear más arterias, sino de planificar el territorio para evitar desplazamientos y no potenciarlos".

La oposición acusó al ejecutivo de Jordi Ballart de calcar en su propuesta de resolución el contenido del informe del Institut Cerdà sobre el impacto económico del IV Cinturó presentado en febrero, impulsado por la patronal Cecot y la Diputació de Barcelona. Pero el bipartito no solo lo negó, sino que se desmarcó del mismo. "El gobierno no hace suyo el Informe Cerdà", dijo Sàmper contundente.

Al gobierno de la ciudad le preocupa sobre todola parálisis del proyecto. El teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, Marc Armengol, insistió en la necesidad de que el Ministerio de Fomento remate la entrega del IV Cinturó en Terrassa. "Corremos el riesgo de tener una infraestructura inacabada, no podemos permitir que la autovía finalice en la rotonda de Can Roca".
"Nos encanta que la moción haya reabierto un debate interesante y muy complejo -dijo Argmengol-, pero apenas hemos sentido propuestas. Estaremos encantados de sentarnos a hablar, aunque insisto, ¿qué hacemos con la rotonda de Can Roca?".

El jueves, debate lo cerró el alcalde Jordi Ballart, con el anuncio de un encuentro con su homólogo de Sabadell que permita a las dos ciudades mantener una posición común. Las discrepancias en el Vallès tienen alerta a la consellería de Territori i Sostenibilitat, que no está dispuesta a reivindicar la infraestructura en Madrid con la oposición del territorio.
Ballart recordó el jueves que fueron los ayuntamientos los que reivindicaron "que las infraestructuras no fueran radiales sino en red, que la segunda corona pudiera estar conectada. Gracias a ese liderazgo la B-40 está en el Pla d'Infraestructures Metropolità".

El alcalde insistió en que "el PSC no habla del IV Cinturó hasta Ganollers, "pero debe quedar claro que no queremos que, (con la entrada en servicio del tramo completo Abrera-Terrassa), más de 20 mil vehículos colapsen las principales vías de la ciudad. De ahí la propuesta de que conecte con la ronda de Sabadell".
La propuesta de resolución del gobierno salió finalmente adelante con los votos del PSC, CiU y Ciutadans, que hizo "una llamada a la unidad, en lugar de instalarnos en nuestras propias convicciones". El PP votó en contra, aunque por motivos distintos, junto a TeC y la CUP. ERC, que habló de la complejidad del debate, incluso en el seno de los partidos,vivió esa pluralidad en su propio grupo. Carme Labòria, antes concejal de urbanismo del PSC, se abstuvo en los puntos sobre la prolongación de la autovía.

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