Un trágico destino en plena Gran Guerra

28.03.2016 | 04:21

El 24 de marzo de 1916 Granados moría junto a su esposa al ser torpedeado el buque en el que viajaban, el "Sussex", por un submarino alemán. Granados había ido a los Estados Unidos a presentar sus "Goyescas" en el Metropolitan Opera House de Nueva York. El mundo se le abría de par en par. Pero el mundo, en aquel momento, vivía pendiente del estallido de la Gran Guerra.
Granados había adquirido pasajes en dos barcos para retornar, el "SS Rotterdam" holandés para ir a Inglaterra y el "Sussex" británico para ir de Folkestone a Dieppe. Tras actuar en la Casa Blanca, asistió a una comida en la embajada española y dicen que el propio embajador le hizo ver que era una temeridad viajar en un buque perteneciente a uno de los países beligerantes. Intentó cambiar los pasajes pero ya era demasiado tarde.
El 11 de marzo, Granados y su esposa zarpan de Nueva York. Tras su llegada a Falmouth, días más tarde salen de Folkestone en el "Sussex". Eran las 13.15. Poco después, un submarino alemán lo torpedea. A las 14.50 se paran los relojes de a bordo. El buque se parte por la mitad. La proa desaparece y la popa va a la deriva. Unos ochenta pasajereos fallecen. Entre ellos Enric Granados y su esposa Empar.
Paulina Pi de la Serra dice: "Com en una tragedia grega el destí havia anat teixint una cadena de fatalitats que conduïren els enamorats esposos a una mateixa mort, els donaren per tomba el mar i acompliren en ells aquell proverbi clàssic segons el qual els elegits dels déus tenen el privilegi de morir en plena glòria". Y añade: "Molts passatgers del ´Sussex´ que van saber mantenir la serenitat van salvar-se. Granados i la seva muller, presos del pànic, estretament enllaçats, van llençar-se a la mar on les onades piadoses mantingueren l´abraçada".
Curiosamente, antes de partir hacia Nueva York, Granados insinuó que tenía un presentimiento, un mal augurio, y así se lo explicó a su amigo y confidente terrassense Joaquim Vancells. También lo explica Paulina: "Granados, molt deprimit, ploriquejà llarga estona damunt l´espatlla de Vancells bo i afirmant que no tornaria d´aquell viatge".
¡Qué paradoja! Granados murió en el mar (alguna versión decía que no sabía nadar) y uno de sus hijos, Enric, llegó a ser un experto nadador. Fue uno de los integrantes de la selección española de waterpolo que participó en los Juegos Olímpicos de Amberes del año 1920 y en los de París cuatro años más tarde.

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