Atentado en Bruselas

Terrassenses en Bruselas: "Aquí todos hemos quedado en estado de shock"

22.03.2016 | 16:40
Terrassenses en Bruselas: "Aquí todos hemos quedado en estado de shock"
Terrassenses en Bruselas: "Aquí todos hemos quedado en estado de shock"

La cadena de explosiones que esta mañana ha sacudido el aeropuerto y el metro de Bruselas, en Bélgica, dejando el balance provisional a esta hora de 34 muertos y más de 200 heridos, según las autoridades del país, también ha afectado de una forma indirecta a algunos terrassenses que viven en la capital comunitaria o en sus alrededores.
Es el caso de Jaime Rodríguez-Toquero, un egarense de 27 años que trabaja en un bufete de abogados situado cerca de la estación de metro de Maalbeek, donde se ha producido la deflagración que ha causado 20 fallecidos. "Hoy estaba con gripe, así que no he acudido a trabajar, aunque normalmente no cojo el metro para ir al despacho, sino el autobús", explica Jaime, que sin embargo sí cuenta que baja con frecuencia en la citada estación de Maalbeek en otras ocasiones, como cuando queda con sus amigos para ir a jugar a fútbol.
"Me he despertado y he visto por Twitter lo que había pasado. Enseguida me he puesto en contacto con mi novia, que se había ido a trabajar, para saber si estaba bien. Ella, cuando ha llegado a la oficina ha visto que ninguno de sus compañeros habían podido acudir al trabajo debido al caos que se ha generado en la ciudad con los atentados. Le he dicho que volviera a casa rápido", explica Jaime.

Este egarense trabajaba antes en el edificio de la Comisión Europea de la capital comunitaria. "He recibido mensajes de muchos antiguos compañeros de trabajo que me decían que han estado toda la mañana confinados en la oficina, sin poder salir a la calle", cuenta Jaime, que vive en el barrio de Etterbeek, que se encuentra justo detrás de la zona de Maelbeek, donde se se ha producido la explosión en el metro.

Otra terrassense que ha vivido de cerca el ataque terrorista es Nathalie Emond, una egarense de origen belga que debía coger un vuelo este mediodía de regreso a Barcelona después de pasar unos días con su madre en Nivelles, un pueblo situado a unos 35 kilómetros al sur de Bruselas.
"He escuchado por la radio lo que había pasado y ya he visto que no podía ir al aeropuerto. Aquí todo el mundo se ha quedado en estado de "shock". La gente llama a sus familiares para saber cómo están tras los atentados y también estamos muy pegados a la televisión para conocer las últimas noticias", explica Nathalie, que en Terrassa trabaja en el área de educación del Ayuntamiento. "Tengo pensado volver a Catalunya en coche el próximo sábado, si es posible, y la situación se ha tranquilizado"

A Pau Quemada, jugador egarense de hockey e internacional con la selección española, los atentados le han cogido en Lovaina, la ciudad del equipo donde juega, situada a unos 40 kilómetros de la capital. "Desde primera hora he recibido llamadas de amigos y familiares para saber si estaba bien. Pronto se han dado cuenta de que sí", cuenta. El deportista explica que dos de sus compañeros de equipo trabajan en alguna de las numerosas empresas cercanas al aeropuerto de Zaventem, donde por el momento 14 personas han perdido la vida en los atentados. "Aún al mediodía estaban encerrados en sus trabajos por razones de seguridad."

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