Precedentes en Barcelona y Sant Cugat

21.03.2016 | 04:21

Como ya ocurriera con el proyecto de los huertos urbanos, la masovería se enfrenta a la desconfianza de los propietarios del suelo y de los inmuebles a participar en fórmulas alternativas por miedo a perder sus propiedades o enfrentarse a un conflictos que les resten derechos sobre ellas. La mayoría de ellos desconocen las formulas alternativas de arrendamiento y las garantías legales que las acompañan. Una de ellas, el registro de propiedades susceptibles de ser destinadas a masoveria, en la línea de la bolsa de inmuebles privados y públicos que el Ayuntamiento de Terrassa se ha comprometido a crear. La experiencia tiene trayectoria en Barcelona, donde son muchos más los colectivos dispuestos a desarrollar un proyecto de mejora de un edificio a cambio de ocuparlo temporamente, que los inmuebles disposibles. Como en Sant Cugat, que hace años que apuesta por la masoveria urbana. En muchos lugares, como Holanda, la fórmula de la cooperativa ha dado solidez a muchos proyectos de masovería y generado confianza entre los propietarios.

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