Los maestros de El Vapor piden respeto a los padres de alumnos

22.02.2016 | 09:04
El equipo docente de El Vapor visualizó ayer su profundo malestar por la situación generada a la entrada de los niños a la escuela.
El equipo docente de El Vapor visualizó ayer su profundo malestar por la situación generada a la entrada de los niños a la escuela.

La Escola El Vapor, situada en la calle de Giralt i Serrà, atraviesa momentos de conflictividad interna a tenor de las protesta que los docentes del centro ha protagonizado esta semana y que culminaron ayer con una concentración de padres que apoyaron a los maestros y que también pedían respeto para la labor de los profesionales.

Padres y docentes quisieron dar visibilidad así a su profundo malestar por los comentarios, la mayoría anónimos, publicados en un post de un diario digital de la ciudad que cuestionan el trabajo de la dirección, del equipo docente y el proyecto pedagógico que se lleva a cabo desde que se inauguró el centro público hace ahora nueve años.

El hecho, insólito en la comunidad educativa, empezó a desencadenarse el pasado fin de semana coincidiendo con el anuncio de la celebración de la jornada de puertas abiertas y de un taller de circo a cargo del Tub d'Assaig. El sábado, día 13 de febrero, apareció publicado un primer comentario en red firmado por M.G. que reza así: "Se acercan las jornadas de puertas abiertas. Ojalá fueran todo el año porque tenemos una escuela cerrada, para nada abierta al diálogo con las familias... Y sin un proyecto sólido".

El comentario de este padre desencadenó un alud de opiniones y contraopiniones hasta el día de ayer. Y cabe decir que, a medida que han pasado las horas y los días, el tono de las manifestaciones escritas ha sido cada vez más agridulce. De la lectura hecha por este diario se desprende que hay muchos comentarios negativos -todos se esconden bajo el anonimato- y también positivos -de éstos hay algunos con nombre y apellidos. En el polo negativo, las expresiones coinciden en suspender a la dirección y el modelo de enseñanza y en muchas ocasiones se falta al respeto. En el positivo, se reprocha la actitud de los padres que han utilizado las redes, sin dar la cara, para hacer sus críticas y alimentarlas en lugar de exponer sus quejas, si las tienen, en los canales establecidos como solicitar reuniones con la dirección, con el ampa o en el consejo escolar del centro.

"Surrealista"
Padres que, junto a sus hijos y también alumnos, protagonizaron la protesta de ayer no daban crédito a lo que vivían esta última semana. Isabel Jiménez, madre de una alumna de 6.º de primaria, manifestó que "es una situación muy surrealista provocada por una minoría -son cuatro familias- pero está haciendo mucho daño a toda la escuela descalificando y desprestigiando a los docentes y su trabajo. Todas las acusaciones son falsas. Proceden de gente que tiene un resentimiento personal".

En la misma línea se manifestó Jordi Adrià, padre de dos niños en 2.º de primaria, quien consideró que "se han sobrepasado los límites". Meritxell Codina, madre de una niña en 6.º de primaria, también se mostró perpleja. "Yo llevo aquí nueve años y estoy contenta, como la mayoría de familias. Es más. Siempre he pensado que el equipo directivo ha tratado de buscar recursos en la Administración cuando se han necesitado."

Diálogo
Los tres, que participaron en la protesta pidiendo respeto para la escuela, coincidieron en señalar que los hechos han provocado un clima enrarecido pero se mostraron confiados en que habrá una solución. Una solución que, según los tres, debe pasar por el diálogo franco entre las dos partes. "El único camino posible es hablar, cambiar impresiones. La escuela siempre ha estado abierta a todas las familias", aseguró Isabel Jiménez.

Los padres que se concentraron ayer por la tarde recibieron los aplausos de otros padres (los visibles fueron minoría tras la recomendación de los Mossos que se personaron, tras una llamada anónima, y les comentaron que no tenían permiso) y también de los docentes que prefirieron mantenerse a una cierta distancia. Este diario preguntó ayer al equipo directivo pero valoró que no era oportuno hacer declaraciones. El claustro, en una carta a la que ha tenido acceso esta redacción, manifiesta "su decepción" al tiempo que rechaza "las faltas de respeto vertidas por algunas familias". Asimismo califica estos comentarios de "mentiras" y defiende la "total implicación con la educación de los alumnos".

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