El testigo de un accidente retiene a un conductor ebrio que escapó

17.02.2016 | 08:20

Lo detuvo la policía, pero fue un ciudadano quien le dio alcance, quien persiguió al conductor que había emprendido la huida a pie después de que su coche colisionase contra otro en el Centre. Hubo un herido. El conductor huido multiplicó por cuatro la tasa máxima de alcoholemia y tenía el permiso suspendido. Terminó arrestado por la presunta autoría de delitos contra la seguridad del tráfico.

El accidente tuvo lugar en la esquina del paseo del Vint-i-dos de Juliol con la calle de Bartomeu Amat (Sant Pere) el viernes pasado, por la noche. Faltaban unos minutos para las cero horas del sábado cuando un testigo se puso en contacto con la Policía Municipal para comunicar que iba tras de un tipo, del conductor de un vehículo que se había visto implicado en una colisión y había escapado de la zona a pie, dejando su automóvil en el lugar del accidente.

Corrieron perseguidor y perseguido por el paseo de Les Lletres. El conductor en fuga giró por a la calle de Cervantes, hacia la Rambla d'Ègara. El testigo le pisaba los talones. Lo pilló en la confluencia de Cervantes con Mare de Déu dels Àngels. En ese momento llegaron dos unidades policiales.

Mientras tanto, otros agentes se presentaron en el lugar de la colisión: el conductor del otro coche había resultado herido y una ambulancia lo llevó a Mútua.

Tenía el carné suspendido
El conductor escapado, y retenido, acabó detenido por un concurso de delitos: dio positivo de alcoholemia, con tasas de 1,04 y 1,08 miligramos, después de verse involucrado en un accidente con heridos, y su permiso de conducción estaba suspendido hasta mayo próximo. La policía dio aviso a Eco-equip para que un grupo de operarios limpiase la zona de los vestigios del accidente.

Unas horas antes, a las 6.30 de la tarde del viernes, una conductora quedó imputada: unos agentes locales la pillaron manejando un vehículo sin haber tenido nunca permiso para ello. La habían parado en el paseo del Vint-i-dos de Juliol. Y, casualmente, también en esa vía tuvo lugar otra actuación policial que terminó con una imputación penal el mismo viernes, a las 9.15 de la noche. Una dotación de la Policía Municipal interceptó un automóvil que había incurrido en una infracción de tráfico. El conductor presentaba signos de embriaguez que las pruebas de alcoholemia confirmaron: dio 0,68 en una y 0,64 en otra.

Resultado mucho más alto arrojó un hombre al que la policía inmovilizó el coche, de modo preventivo, el lunes de madrugada en la calle de la Agricultura, en Can Palet. Le hicieron las pruebas porque el coche estaba aparcado en un vado y el conductor se había quedado dormido. Dio 0,94.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook